Veintitrés años después de su primera presentación en el teatro, el colombiano trajo nuevamente su vallenato teñido de cumbia y pop a tres shows sold out. La perla: no dudó en subirse a una bicicleta.

Se cumplen 23 años de la primera presentación en el Gran Rex de Carlos Vives, es que estuvo bajo el amparo y la tracción del emblemático productor discográfico Pelo Aprile. El lunes 20 de marzo, Carlos Vives dio la última función consecutiva de las tres que tenía programadas en el teatro, en el marco de la gira La fiesta de todos. Las localidades agotadas de sus shows le dieron la posibilidad de anunciar otro recital: la cita será el 4 de noviembre en el Luna Park.

En 2013, Vives reapareció en la escena musical con el álbum Corazón profundo, que contó con el apoyo de Sony Music, luego de que la industria lo marginase por mas de ocho años. La música le dio una segunda oportunidad, porque sin lugar a dudas, el creador de La Bicicleta se encuentra atravesando el mejor momento de su carrera. Por ejemplo, la canción que comparte junto con Shakira hoy es un suceso mundial: se hizo acreedora de dos Grammy Latino como la Canción del Año y la Grabación del Año, Vives la interpretó a dúo con SHakira en los American Music Awards de 2016, entró en el puesto N°95 del Billboard Hot 100 –la primera vez que Vives entra en ese chart–, fue N°2 en el Hot Latin Songs y acumula más de 817 millones de reproducciones en YouTube, entre otros hitos.

El show arrancó con una versión reducida de La Bicicleta, precisamente. Antes, los miembros de la banda, incluido Vives, habían hecho un Mannequin Challenge que fue registrado por las cámaras oficiales de staff. Después de la primera canción, Vives se apoderó del escenario con su armónica para la introducción de Pa Mayté, del disco La tierra del olvido (1995).

La escena era inmejorable: un teatro colmado, una pantalla gigante que proyectaba imágenes de la gira latinoamericana y un artista respaldado por once multiinstrumentistas, entre los que se encontraba el acordeonista Christian Camilo Peña, que se persignó tres veces antes del embate de la primera nota del kuisi, la gaita colombiana.

Vives repasó todo su repertorio, que está plagado de varios de los éxitos favoritos del paladar latino. Trajo a la memoria a los viejos juglares colombianos del vallenato para interpretar El pollo vallenato y luego se hizo de la guitarra para Gota fría, tema que Pelo Aprile le exigía que interpretase en aquellas presentaciones de 1994. El setlist continuó con Ella es mi fiesta, Fruta fresca –primera canción del colombiano en alcanzar el puesto N°1 en el chart Hot Latin Songs, en el 2000–, continuó con Bailar contigo y Como tú / El rock de mi pueblo, dónde se permitió hacer alusión a muchos artistas paisanos contemporáneos.

En lo que respecta a lo vocal, Vives estuvo muy bien acompañado por tres coristas –dos mujeres y un hombre–, que participaron en aquellas canciones que demandan la presencia de varias voces, como El mar de sus ojos (que canta junto con sus coterráneos ChocQuibTown) y Nota de amor (que compuso con Wisin y en la que colabora Daddy Yankee). Por supuesto que no perdió la oportunidad de interpretar su último sencillo Al filo de tu amor, con la proyección de un lyric video a sus espaldas. El auditorio, contagiado por el carisma innato de Vives, se mostró muy entusiasta frente al catálogo de temas, que estuvieron envueltos en una diversidad de géneros regionales como la cumbia, el pop rock y el vallenato gestado a partir de la combinación de instrumentos autóctonos del caribe colombiano.

También hubo sorpresas: el colombiano se dio el gusto de invitar al escenario a los Auténticos Decadentes y cantar junto a ellos La guitarra; para La tierra del olvido convocó al talentoso violinista Manuel Sija; y se dispuso a interpretar Superhéroes junto con el artista Patricio Reig, conmemorando a Charly García como símbolo del rock argentino y a quien le dedicó unas palabras emotivas por la influencia directa que tuvo en su formación musical. Además, invitó a su hija al escenario para interpretar Volví a nacer, la composición bisagra que en 2013 volvió a ponerlo en la mira de la Academia y lo invitó a subir al escenario de los Grammy Latinos de ese mismo año para otorgarle el galardón como Mejor Canción Tropical y Canción del Año.

Tras la “falsa salida”, Vives concluyó el concierto con El cantor de Fonseca, Carito, y, por supuesto, el hit La Bicicleta, que lo encontró a Carlos montado al vehículo de dos ruedas, con el que recorrió todo el escenario.