Control es el nombre del nuevo trabajo del dúo venezolano que levanta las banderas del rock and roll.

Caramelos de Cianuro es una banda de rock originaria de Caracas. Ya está disponible en las plataformas de música, Control, este disco que representa una nueva etapa para la banda, ahora un dúo, y que llega después de seis años de la publicación de 8.

Control está compuesto por 11 canciones y en las autorías también figuran nombres como el de Frank Monasterio y Yolanda Cazalis. Tiene como coproductor está Juan Blas Caballero, además de volver a trabajar con Didi Gutman, también colaboran Richard Coleman y el baterista Jota Morelli. La mezcla es del venezolano Héctor Castillo.

¿Cómo está la escena del rock en Venezuela?

Asier Cazalis: Bueno, jodido como en todos lados. Aburridos del encierro con ganas de reencontrarnos con el público y con los escenarios que no solo es de lo que vivimos sino que es para lo que vivimos. No solo notros, también tantos músicos. El rock and roll cuando me mejor se expresa es en vivo, así que bueno, este tiempo aprovechamos el tiempo que normalmente no tenemos para hacer el disco.

¿Qué es eso de “Asier quítame el brassiere”?

A.C.: (Ríe) Lo deben haber puesto en los comentarios aquí en Instagram. Es parte de una canción y que refiere a que cuando era chico en el colegio me hacían buling diciéndome esa frase. Bueno, entonces pensé si del cielo te caen limones hace limonadas, así que lo usé para una canción. 

Pavel Tello: Lo más interesante de esto es que las muchachas lo tomaron en serio y lanzaban sus sostenes en los conciertos y nuestro chofer del camión de equipos no tuvo mejor idea que coleccionar todos los sostenes y ahora tenemos un camión de brassiere.

¿Cómo fue el proceso de grabación del disco?

A.C.: Estuvimos allá por Buenos Aires con el productor Blas Cavallero, en su estudio, también en Romaphonic y luego viajamos a Estados Unidos y allí empezó a detenerse el mundo. Entonces dijimos venimos a Venezuela, lo terminamos en nuestro estudio y que nuestros amigos nos vayan manando cosas. Y así fuimos haciendo el disco por lo que para nosotros es una menar nueva de hacerlo, que tiene mucho que ver también con que somos un dúo, cómo se hacer rock and roll siendo un dúo. Es un proceso que ya hace varios años vamos explorando y descubriendo y creo que este disco es un poco eso.  

¿Hicieron conciertos por streaming? ¿Les atrae la idea?

P.T.: El año pasado hicimos un par de cositas puntuales para Puerto Rico y Ecuador, y quisiéramos hacer cosas sí. Creemos que necesitamos una buena idea, porque transferir de la energía de la tarima a un concierto de este tipo, a una pantalla, quizás no sea tan obvio. Por ahora estamos promocionando el disco. Seguramente en el futuro exploraremos ese camino.     

El rock ha pasado a un momento de replanteo en el mundo de la música ¿cómo lo viven?

A.C.: Es cierto. Creo que los géneros tienen su ciclo, y el rock es la música que escuchaban nuestros padres y, de algunos, los abuelos también. Entonces, para nosotros es interesante, ya que nuestro lenguaje es el rock, ver como lo adaptamos a lo que queremos decir actualmente. Cómo ser una banda de rock and roll moderna. Para nosotros la idea primera fue desprendernos de ese formato clásico de cada uno con su rol, en parcelas. Eso ya después de tantos años de trabajo nos tenía muy frustrados, aburridos, y teníamos ganas de hacer otro tipo de disco. Y de allí viene nuestra ruptura como banda porque es difícil mantener esa dinámica y después este renacer artístico y creativo que tuvimos y que no podemos esperar para compartirlo con los fans.