Billboard Argentina habló en exclusiva con Ryan Merchant. Acostumbrados a participar de festivales por todo el mundo, y próximos al lanzamiento de su esperado segundo álbum, tocarán el próximo sábado en Tecnópolis a las 18:30 hs en el escenario principal que cierra Pet Shop Boys.

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¿Qué recordás de América Latina?

Ryan Merchant: La última vez que estuvimos allá, fue en año nuevo en Punta del Este, donde tocamos varias veces también. Después pasamos unos días increíbles en Buenos Aires con unos amigos de California, así que todo fue muy divertido. Creo que el público latinoamericano tiene más hambre musical, son los que más aprecian los shows y muchas bandas norteamericanas se empezaron a dar cuenta de que existe esta audiencia maravillosa. El entusiasmo y la pasión se notan en la primera nota que tocás, y te reciben con esa energía que no se ve ni en Estados Unidos ni en Europa. Todo eso hace que nuestra performance sea mucho mejor cada vez que tocamos por allá.

Cada vez es más notoria la influencia latina en los charts. Ahora, con su nuevo álbum, ¿habrá algo de eso?

RM: Entiendo lo que decís. En Major Lazer o Sia se nota, y está buenísimo. Nosotros estamos trabajando y tenemos varias canciones terminadas, pero en ninguna de ellas hay esas influencias. No es que no me guste, sino que no me nace naturalmente en este momento. Igualmente, desde nuestro primer disco que usamos percusiones que provienen de la cultura latinoamericana. Por eso, aunque no haya algo obvio o direccionado específicamente hacia ahí, en la fusión de la música dance, el pop o el funky con el reggaeton, siempre estuvieron en nuestra mente los ritmos latinos.

¿Cómo se sienten de que, después de Safe and Sound (N°8 en el Billboard Hot 100 en 2013) y Kangaroo Court, haya tanta expectativa por su segundo disco?

RM: Sentimos que tuvimos un primer álbum muy fuerte [el exitoso In a Tidal Wave of Mystery, en 2013] y eso puso sobre nosotros las expectativas muy altas con lo que viene en el segundo. Por eso elegimos no lanzarlo de inmediato y tomarnos el tiempo necesario para hacerlo bien. Escribimos mucho material y elegimos e hicimos foco en las mejores partes musicales que teníamos. De hecho, sin ni siquiera ponerle producción, hablo de sólo fragmentos de piano. Nos aseguramos que todas las canciones que estén el disco nos hagan sentir bien y que funcionen cuando las toquemos de manera acústica o desnudas. Esa es la señal de que una canción es realmente buena. Cuando le sacás toda la producción y te sigue generando esa misma sensación a pesar de que la comuniques en un contexto sencillo. Ahora en noviembre sale nuestro primer single adelanto y creo realmente que les va a gustar.

¿Qué pensas de esta época, artísticamente hablando?

RM: Creo que es una gran época para la música. Que un chico de 15 años pueda producir una canción en su dormitorio, publicarla en Internet y llegar a las radios está genial. Eso genera mucha variedad para el que escucha o busca nueva música. El único tema que veo o mi crítica a todo esto, es que noto que aparecieron muchas canciones que se destacan por tener una producción muy sofisticada e interesante, pero que al desnudar el tema, lo fundamental de la melodía o la letra no son tan fuertes. Veo que muchos escriben sobre lo mismo, de manera un poco vaga y que lo compensan con grandes producciones.

¿Con qué otros artistas te gustaría compartir un festival?

RM: Mi banda favorita ahora son los franceses Phoenix. Fui un gran fan de ellos por mucho tiempo porque creo que es la mejor banda de rock moderno alternativo que existe. Me encanta también Christine and The Queens. Es una chica francesa que hace una mezcla de electrónica minimal y pop. Además ella tiene una voz hermosa y baila; la descubrí recientemente. Muchos grupos franceses como Daft Punk o Aire me han influenciado y son mis preferidos. Hay algo que tienen los franceses que mezclan música hermosa con sofisticación que me encanta.