Tras brindar un concierto sold out en La Trastienda para presentar las canciones de Rosa, su álbum debut, la ascendente cantante chilena afianza su figura en la Argentina y va por más. En este encuentro con Billboard AR, entre otros temas, habló sobre sus gustos musicales, su estrecha amistad con Tini y sus deseos de dedicarse a la actuación.

“Siento que todo tiene su momento y su proceso y el hecho de que mi primer show en la Argentina haya sido en un lugar pequeño como La Trastienda fue el paso adecuado para ahora intentar algo más grande. La Trastienda es un lugar icónico de Buenos Aires por donde han pasado grandes artistas y eso me motiva mucho para el futuro”.

De esta manera, Cami recuerda y reflexiona respecto a su debut como solista en nuestro país llevado a cabo a principios del mes pasado en La Trastienda y con localidades totalmente agotadas. Con las canciones de Rosa, su exitoso álbum debut, bajo el brazo, la chilena demostró que su música también está pegando fuerte de este lado de la Cordillera de los Andes, tras sendas visitas promocionales en las que abrió los conciertos de Morat y Luciano Pereyra respectivamente. 

Cada vez más firme y segura de sí misma, y creciendo a pasos agigantados en toda Latinoamérica, la artista trasandina se explaya en este encuentro con Billboard AR sobre diferentes temas, entre ellos su devoción por Norah Jones, las comparaciones con Rosalía, la actualidad de la escena musical de Chile, su gran amistad con Tini y sus deseos de trabajar como actriz. Además, recientemente fue nominada por los Latin Grammy en la categoría Mejor Nuevo Artista.

– ¿Cómo te sentiste al presentarte en un lugar pequeño comparado con las arenas y los grandes estadios de Chile en los que solés cantar?

– Siento que cada escenario tiene su propia magia, su propio carácter y personalidad. Es verdad que en una arena todo es muy grandilocuente y hay muchísima gente pero en un lugar pequeño se da una cercanía fácil de reconocer pero difícil de olvidar. Podés mirar al público a los ojos, algo que en un estadio es imposible, pero le tengo mucho cariño a todos los lugares donde me presento. 

– ¿Recordás cuál fue el show que más te marcó como espectadora?

– Con mi familia tuve la oportunidad de viajar a Estados Unidos y ver muchos shows de jazz, tanto en lugares pequeños como grandes. Recuerdo también un concierto de Residente pero el que más me marcó fue uno de Norah Jones en Chile. Siento que tengo una conexión especial con su música por su carácter atemporal y eso es algo que me encantaría lograr en mi carrera.

– ¿Te molesta que te comparen con Rosalía?

– Adoro a Rosalía pero siento que somos muy distintas. Hoy a ella la veo muy involucrada con lo urbano y yo lo más cercano que hice a eso fue la cumbia. No es que le esquive al género pero no me considero buena haciendo trap; no tengo la esencia ni la actitud que requiere la música urbana. 

–  ¿Hay una nueva camada de artistas chilenos, de la que formás parte, o eso siempre existió y el resto del mundo recién se enteró gracias al auge de las redes sociales?

– Siento que no puedo responder con exactitud esta pregunta porque formo parte de una nueva camada de artistas chilenos y desconozco cómo se manejaba la industria en el pasado. Sólo sé que en un momento todo era muy politizado, cerrado y circunscripto a los intelectuales. Pero por suerte el panorama cambió con artistas como Javiera Mena que aportaron algo nuevo, supieron mantenerse en el tiempo y hacer el aguante para todos los que surgimos después. Tengo muy buena onda con ella y la respeto mucho como artista. Estoy muy orgullosa con lo que está pasando actualmente con la música chilena.

– ¿Te gustaría trabajar con Tini?

– Sí, me encantaría. Somos grandes amigas y la admiro mucho como persona pero por sobre todas las cosas como artista. Hacemos música muy distinta pero me encanta cómo encara sus shows, con tanta producción, las coreografías, los bailarines y la banda. Tenemos mucha admiración mutua pero cuando nos encontramos ninguna ve a la otra como artista sino como amigas que comparten un montón de cosas. Tini es tremendamente generosa, genuina y buena. Nos conocimos en una comida organizada por Universal, nuestra compañía discográfica, y pegamos muy buena onda apenas nos presentaron. Ahí también estuvo Sebastián Yatra y me di cuenta enseguida que había química entre ellos. Ojalá podamos volver a trabajar juntas. No sé, quizás grabar alguna balada bonita. Vamos a ver.

– ¿Es verdad que sos muy cuidadosa con tu alimentación?

– Los que me conocen saben que mis desayunos son monstruosos; me encanta desayunar muy bien. Pero desde hace tres años que no consumo animales; no como carne, lácteos ni pescado. Siento que no tengo la fluidez ni la experiencia para hablar con autoridad sobre el tema pero recomiendo ver unos documentales muy buenos de Netflix que hablan muy detalladamente sobre ello. Se trata de una data muy interesante que debería llegar a todos para estar bien informados al respecto.

– ¿Esta información forma parte de tu música?

– Es que en realidad es un tema muy nuevo para mí, recién me estoy interiorizando. Aunque me gusta generar debate con mi música y con mis letras. No se trata de ser un purista de la noche a la mañana sino de provocar, de a poco, un cambio. Hacer música para mí es como tener superpoderes.    Tampoco hay que prejuzgar; de pronto hay gente muy fanática y extrema que no admite discusiones y yo no quiero llegar a ese punto porque termina alejando y asustando a las personas.

– ¿Te seduce la idea de participar en una serie considerando tu gusto por Netflix?

– Más que las series me gustan los documentales. Me encantaría participar en un documental pero no tan ficcionado sino más real, como el de Lady Gaga, y no me centraría tanto en mi niñez sino en mi actualidad, que es muy intensa tanto arriba como abajo del escenario.