Antes del show del 9 de junio en Niceto Club, hablamos con la banda sobre su eclecticismo, sobre Donald Trump y de cómo es tener una canción propia sonando en el espacio.

Las letras de las canciones de Calexico son el sincretismo perfecto de las figuras de biógrafo y cinematógrafo que Borges distinguía: mientras que el primer término es un anacronismo que alude a la representación de la vida, el segundo prioriza la noción de movimiento. “Nuestra música tiene calidad cinematográfica. Volcamos en ella diferentes culturas y abarcamos muchos temas. En cierto modo, intentamos reproducir la realidad y para eso, creamos personajes que viajan por diversos escenarios”, explica el vocalista y guitarrista Joey Burns, ladero del baterista John Convertino. “Creemos que de esta manera, el que escucha nuestros temas cree que la historia que contamos es real”.

Así como combina conceptos de la música y el cine, la banda es un mestizaje de influencias musicales —indie rock, tex- mex, western, country, jazz, ritmos latinos—, idiomas —castellano e inglés—, tipos de instrumentos —“Incluso, alguna vez, usamos un koto japonés”—, estilos, colaboradores y espacios geográficos. Además, la etimología de su nombre proviene de la unión de las palabras California y México, ya que el dúo se crió en California, pero tiene un gran aprecio por la cultura mexicana­.

Antes de show del 9 de junio en Niceto Club en el que van a presentar su último álbum, Edge of the Sun (2015), el cantante habló con Billboard Argentina acerca de cómo mezclan los distintos elementos, de Donald Trump y de cómo es tener una canción propia sonando en el espacio. Será la tercera vez que la banda toque en el país.

¿A qué se debe tanto eclecticismo?

JB: A que somos parte de un planeta que se compone por culturas que se distinguen entre sí. El universo es la unión de cosas heterogéneas, por ende, el ser humano también lo es; y eso se transfiere a nuestra música. Fusionamos muchos elementos porque queremos mostrarles a las personas que está bien que seamos todos diferentes y que tenemos que aprender a querer lo que no es igual a uno. Vamos en contra de los conservadores y contra aquellos que tienen miedo, que no quieren refugios ni inmigrantes.

¿Cómo hacen para mantener su esencia?

JB: A pesar de que nuestras composiciones tengan variadas influencias, jamás dejamos de confiar en nosotros mismos. Nunca nadie nos dijo: “Ey, eso no suena como ustedes”. Si llegara a suceder, no tocaría ese tema de nuevo. Quiero tener completo control de mi obra. Siempre seguimos nuestros instintos y nos fue bien. Nuestra música no es para cualquiera, y me alegra que sea así.

Sus temas traspasan fronteras, en un sentido metafórico y real. Asimismo, lograron que Crystal Frontier y The Slowness sonaran en el espacio exterior.

JB: Ojalá hubiese estado en el transbordador para escucharlas. Hubiese sido sensacional. Igualmente, con solo pensarlo me da piel de gallina. Fue un honor. Tuvimos esa oportunidad gracias a Mark Kelly [astronauta], con quien nos llevamos muy bien. En 2008, su mujer, la congresista Gabby Giffords, nos pidió una canción para que acompañe a su marido cuando esté en el espacio y para que la NASA la reproduzca al momento de despertar a la tripulación de la nave espacial Discovery. En esa ocasión, le recomendamos Crystal Frontier.

En marzo de 2011, Marc tuvo que volver al espacio. Por desgracia, en enero, a Gabby la sorprendió un tiroteo y resultó herida por una bala. Así que, mientras ella se recuperaba, Marc nos pidió que eligiésemos un tema para que cumpla la misma función que tuvo Crystal Frontier en el viaje anterior. Esa vez, elegimos The Slowness, una canción romántica. Marc quería que cuando Gabby la escuchase, sintiese que él se la estaba dedicando.  

En los últimos 20 años, lanzaron muchas canciones con una perspectiva política muy marcada. Hicieron referencia a la guerra, al patriotismo ciego y se mostraron a favor de la inmigración. ¿Qué beneficios se obtienen al manifestar esas problemáticas?

Joey Burns: Hay gente que solo se limita a mirar las noticias y nada más; eso no ayuda. Creo que con la música y el arte es posible abrirle los ojos al pueblo para que pueda expandir su abanico de tolerancia y respeto hacia otras culturas. En nuestro más reciente LP mencionamos todos esos temas. Los autores Charles Bowden y Luis Alberto Urrea me inspiraron a escribir sobre la inmigración e injusticias sociales.

¿Y qué pensás de Donald Trump?

JB: Es muy triste que alguien con sus creencias esté recibiendo tanta atención, porque la mayoría de la exposición que recibe se debe a cosas negativas. Aunque venimos progresando bastante como sociedad, todavía queda mucho por hacer. Me deprime pensar que hay un candidato como Trump que quiera dar el ejemplo de cómo deberíamos comportarnos. A mi esposa y a mí nos preocupa cómo podría llegar a tratar los asuntos que refieren a los derechos de las mujeres y la igualdad de género. Tenemos dos hijas mujeres y no creemos que Trump sea el indicado para trabajar positivamente esas cuestiones. Estamos muy consternados.

¿Cuáles son sus próximos planes?

JB: Tenemos programadas algunas fechas por Europa, Norteamérica y México. También, recibimos algunas propuestas para componer la banda sonora de algunos documentales. Amamos el cine, así que es probable que aceptemos. Quizás algún día publique el guion que escribí en 1988.

Además, queremos sacar un álbum el próximo año. Me gustaría volver a hacer algo con Iron & Wine [hicieron un EP colaborativo en 2005, In the Reins] y al mismo tiempo, tenemos en mente lanzar un EP con Neko Case. Pero no me puedo olvidar de lo más importante de todo: planeo ser un buen papá.

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Acá podés escuchar Edge of the Sun: