En el libro 'Bob Dylan. La biografía', el trabajo de Howard Sounes es grande porque con cada detalle, cada testimonio y cada documento el lector se sumerge en un mundo que le gusta más y entiende menos: el de Dylan.

Libro: Bob Dylan. La biografía

Autor: Howard Sounes

Editorial: Reservoir Books

Bob Dylan abrió una puerta. Esto es tan cierto como que apagó una luz. “Ya no encontrarán otros así”, sostuvo Allen Ginsberg a mediados de los 60.

Cuando todos decían psicodelia, Dylan la había dejado hacía un año en pos de la vuelta a las raíces del country y el blues rock. Y los refundó. No es que viviera a contramano; simplemente durante años fue adelante de todos, abriendo el camino. Fue el último beat y el primer moderno, agotó territorios con brillantez y rápidamente giró hacia otros lugares. También fue el que llevó la poesía a vivir para siempre junto al ritmo que volvió loco a todo el mundo.

Howard Sounes cuenta todo esto, mucho más y, lo que es mejor, expone sin altisonancias los hechos simples y llanos de la vida de Bob. Su infancia en Duluth y sus inicios musicales en Hibbing y las Ciudades Gemelas, los años de Nueva York, su apoteosis, su cúspide, su simbólico accidente en moto, su vida rural, su familia, sus relaciones amorosas, sus discos y sus conflictos profesionales. Cuanto más sabemos sobre su vida, más enigmático se vuelve.

Esta edición de Bob Dylan. La biografía amplía la que vio la luz en 2001. El autor incorpora aquí nuevas entrevistas y actualiza la historia de Bob Dylan desde la primera edición del libro hasta la actualidad. Estamos hablando, muy probablemente, del recorrido más exhaustivo a través de la vida del pibe de Minnesota. Da la impresión de que Howard Sounes habló con cada persona que Dylan se cruzó en su vida; las importantes y otras que aportan datos especiales y curiosos sobre su vida. A nadie le fue indiferente. Durante gran parte de su carrera, los escenarios lo encontraron solo frente a miles de personas. Vendió una décima parte de los discos que vendieron los Beatles, pero nadie duda de que su obra, como la de los cuatro de Liverpool, se encuentra en la cúspide del arte del siglo 20.