El artista presentará el nuevo disco en Córdoba, Mendoza y Buenos Aires y más adelante en Rosario y La Plata.

Pasaron cinco años desde que Benjamín Amadeo presentó Vida Lejana. Hoy, el artista viene a retrucar el tiempo con un segundo álbum un tanto más conceptual, Quiromancia. Si Vida Lejana fuera una persona, para Amadeo sería un adolescente que quiso hacer muchas cosas a la vez y se sacó las ganas de hacer canciones. Mientras tanto, como describe, Quiromancia “tiene mucho corazón y mucha cabeza”.

En este nuevo trabajo, el tiempo fue un gran aliado del artista. Le ayudó a hermanar las canciones bajo el concepto de la quiromancia, que muchos conocen y pocos saben su nombre. Cada canción está inspirada en alguna línea o monte de la palma. Del amor, de la vida, del destino, entre otras.

El tiempo también le concedió colaboraciones que se salieron del guion como “Iluminábamos” junto a Monsieur Periné y “Quiromancia” con Vic Mirallas, que además se suman a “Magnetismo” con Coti y “Las Flores” con Los Auténticos Decadentes.

Este acto musical que inició con las canciones tendrá su culminación en una gira nacional con presentaciones oficiales por todo el país. Más información acá.

¿Cómo vivís el pre lanzamiento?

Lo siento con mucha alegría. Desde el primer lanzamiento, “Salvarme Ahora”, estoy con una ansiedad fatal. Confiado en que, de alguna manera, todo este tiempo valió la pena. No fue algo aletargado o lento, siento que el disco tiene que salir cuando tiene que salir y espero que nazca empujado por una tormenta. Vamos a ver si hay Santa Rosa y Quiromancia en la calle.

¿Qué le dio el tiempo al disco?

Me ayudó a ordenarme, tenía muchas cosas armadas un poco desordenadas y encontramos el concepto de la Quiromancia. El concepto me inspiró y guió para poder hacer las canciones que ya salieron y las seis que van a salir ahora. Me dio tiempo para encontrar colaboraciones que jamás hubiera imaginado. También fue fiel a mi ritmo, que como buen taurino soy del paso a paso, tengo un tranco lento, pero espero y creo que contundente.

¿Por qué Quiromancia?

Siento que la Quiromancia es algo de lo que todo el mundo sabe, pero nadie sabe el nombre que tiene. Si ves una persona leyéndole la palma a alguien sabés qué hace, pero no es tan popular el nombre. Ya había escuchado del concepto, tengo una inclinación por lo esotérico y tengo un libro “Los Secretos de la Quiromancia”, de Peter West. Empecé a ver y me di cuenta que cada monte – que se nos produce en la palma de la mano – y cada línea de la mano tenía un espacio muy concreto de los temas o las cosas que me gusta escribir y reflexionar. Me di cuenta que se me abría un universo nuevo, muy limitado, pero a la vez muy liberador. Cuando te enfocás en un universo muy singular, dejás todo el resto de las cosas del universo para reflexionar de lado y te hace concentrarte mucho más.

Después, hubo lugares de estos montes donde se me hizo más fácil y otros donde tuve que buscar más o hacerme más preguntas. Fue divertido el proceso de ordenar esos conceptos e ideas y se armó algo gigante para mí, un disco conceptual acerca de aquellas cosas que se ven reflejadas en una mano.

¿Creés que tus canciones ponen palabras a lo que todos, un poco, sentimos?

Siento que hay canciones que tienen su tiempo y otras que salen de una. Lo que sé es que me tomo mi tiempo. Está la “carga” de que las canciones se imprimen y después no se pueden modificar, pienso en lo que digo en términos de que me representen. Es como la literatura o una frase en una remera, afiche, posteo, libro, que decís “tal cual, yo lo pensé siempre” y bueno alguien lo bajó. Funciona como eso, una modesta antena, pero los pensamientos están en todos lados, yo les pongo música y los ordeno. No sé si me concedo tanto lo de las frases, sí hay mucha gente a la que le gustan las de mis canciones y les provocan algo lindo. Pero me gusta más concederme el trabajo sobre la palabra, el armado del concepto. Me gusta creer que puedo ofrecer, a quienes escuchamos música, que estoy probando algo diferente.

Primera vez que colaborás con artistas internacionales, ¿qué se siente?

No voy a decirte que es un sueño cumplido porque uno lo ve muy osado y lejano. Me da felicidad, soy fan. No me hago el cool con eso. Cuando escribí “Iluminábamos” ya la había condenado a dueto. El resto de canciones, no tanto. La compusimos con mi adoradísima amiga, Mechi Pieretti, y tuvimos un lindo recorrido con la canción. La produjimos con Sebastián Krys, que tiene una linda mezcla de vanguaurdia y música latinoamericana clásica y muy en claro los sonidos que siento que necesitaba la canción. Me contacté con él a través de Mechi y nos pusimos a trabajar. Lo que me pone más contento es que la canción hizo su trabajo. Se coparon con la canción.

Todas las colaboraciones hicieron su trabajo…

Sí, estoy feliz, porque son artistas que admiro mucho. Con “Quiromancia” también, conocí a Vic por mis músicos. Un día estábamos en un ensayo, me lo recomendaron y me voló la cabeza. Cuando escuché su música me quedé flasheado con sus melodías y armonías. Armando “Quiromancia” pensamos que le vendría bien un saxo. Antes de mandarle, pensé en invitarlo a cantar. Siento que todas las colaboraciones tienen que ver con mi deseo de con quién me hubiese gustado compartir la música. Estoy re agradecido. De verdad.

Y ahora tenés cartas en España y Colombia

Sí, sobre todo es empezar a encontrar aliados y gente con quien compartir.

¿Si Vida Lejana y Quiromancia fueran personas?

Vida Lejana es un adolescente. Es mi primer disco, es una mezcla entre niño y adolescente que quiso hacer muchas cosas a la vez, se sacó las ganas de hacer canciones. Quiromancia tiene un aspecto más mental, tiene mucho corazón y mucha cabeza. Me imagino eventualmente a quien escucha la canción buscando a qué monte o línea refiere la canción y ese proceso de compartir la imaginación con el otro. “El Futuro” es como una canción de otro tiempo y corresponde al monte de la luna. Refiere a la imaginación, el subconsciente y los pensamientos de una persona, todo eso puesto en una canción. Es un disco con bastante cabeza que invita a compartir la imaginación.

¿Y los procesos?

Vida Lejana fue una expulsión. Algo que tenía mucho tiempo guardado, ganas de hacer canciones, contar historias propias – algo que con la actuación no hacía -. Quiromancia fue un disco interrumpido por la pandemia, pero creo que aprovechamos ese tiempo de interrupción para generar un mejor lanzamiento, con presentación. Me concedo que fue bien aprovechado, mejoró, lo acomodamos a la expectativa, las colaboraciones. No pretendo que este concepto aleje a la escucha, sino que invite a abrir los ojos. Siento que tiene que ser un lindo viaje, no solo una idea conceptual.

Con los shows, ¿el tiempo hizo lo suyo?

Sí. Lo que más hizo fue hacerme dar cuenta lo que necesito y extraño tocar en vivo. A veces por mi trabajo de actor – profesión que amo y voy a seguir empujando siempre – no tengo una continuidad fluida de conciertos, pero este gran parate que intentamos sortear de diferentes maneras me hizo ver que necesito el vivo, compartir las canciones. El vivo es la culminación del acto musical. Uno empieza con la nota de voz en el ascensor, andando en bicicleta o en el cuarto con la guitarra y termina arriba del escenario. Es el último acto de la gran obra de la música.

¿Te da nervios tener un repertorio renovado para salir a tocar?

Sí, y sobre todo ansiedad. En pandemia, es todo en tu cuarto, un día pensás que lo que tocás está bueno, otro día está malo. Al final, la preferencia de mis canciones la marca cómo las disfruto yo y la gente en el vivo. Toqué “De Nuevo”, una canción que habla de la línea del destino, en los últimos conciertos en La Plata y en la costa de Buenos Aires para mostrar algo de lo nuevo. Ahí me di cuenta que es una canción que va a gustar mucho porque tiene una melodía muy linda para cantar y es muy fácil de recordar.

¿Qué tiene una canción para que la elijas que sea parte de tu proyecto?

No sé bien. Supongo que tiene que marcar varias “x” en el listado de cosas. Que termine el día y que me genere ganas de seguir trabajando en ella, se tienen que dar bastantes condiciones para que la flote y exija seguir trabajándola. Me acuerdo lo rápido que armé la melodía de “Las Flores”, y después me acuerdo el tiempo que me llevó hacer “El Futuro”. La música tiene como dos, tres años. No le encontraba la vuelta, pero había algo que me gustaba mucho. Creo que son varios puntos, condiciones que tiene que reunir. Después, si varias canciones te gustan y representan, por lo menos yo empiezo a pensar en el repertorio en vivo.

¿Qué es lo que más te gusta de hacer música hoy y qué te cuesta?

Nada me disgusta, no hay ningún espacio que me pese. En diseño me re meto, soy fan de las tipografías. En los videos también, me gusta mucho. Soy re consciente del privilegio que tengo de hacer música y generar toda una carrera con eso, entonces lo aprovecho y disfruto un montón. No hay ni un espacio de los que me ocupo en la música que me dé pocas ganas de hacer.

¿Por qué hacés lo que hacés?

Al principio es como cuando sos chico, que te das cuenta que una materia te gusta basicamente por reflejo y descarte del resto. Es medio primitivo y visceral. Hago lo que hago porque me gusta desafiar los sentimientos que creo que tengo. Uno cree que es de cierta manera, pero cuando te ponés a escribir, te das cuenta de dónde estás parado vos y el público. La frase que te destacan o agradecen tiene que ver con cómo está el otro. “Vámonos” fue impresionante porque no estaba planeada para ser un corte difusión y decidimos sacarla porque parecía preparada para la cuarentena. Nada que ver, la canción deriva de lo que pensaba del monte de saturno, la reflexión e instrospección. Es una canción bien “hacia adentro”. El público que la escuchó y celebra agradece haber tenido esa expresión. Es un ejemplo de cómo te das cuenta que está el otro, porque sacamos “Vámonos” y no era para ese momento, pero pegó.

¿Cómo te imaginás a tus oyentes escuchando las canciones?

Me gusta reconocer que quienes escuchan mi disco, por lo general lo escuchan entero. Hoy es fácil verlo en los números de las plataformas. Por supuesto, los temas más “hiteros” crecen solos y yo estoy re contento con eso, pero también veo que el tema nueve que nunca cortaste tiene muchas reproducciones o visualizaciones y ves que quizá la misma persona que entró por “No Te Enamores” o “Las Flores” se quedó hasta el final. Imagino al público que le gusta mi música entregado al recorrido del disco y este concepto del universo de la mano.

Y ese cierre con “Vámonos”, “esto tambien pasa”

La última del disco, es el cierre. A la vez, es un poco una manera de relativizar todo el tiempo. Y de alguna manera, yendo en contra de los intereses de un artista, tiene que ver con que incluso el disco va a pasar y nadie se va a acordar. Al principio es una mirada que puede generar desesperación, pero una vez que uno pasa ese alud hay mucho alivio. Pretendo que transmita eso.

Me da pista de que se va a venir otro…

Olvidate, ya estoy trabajando en el que viene.

Por Josefina Armendariz