Antes de su show en el teatro Ópera del 14 de abril, el músico habló con Billboard AR en los estudios de Coca-Cola For Me.


“Tengo un segundo nombre: Estanislao. Pensé en sacarlo porque es muy largo para completar cosas”, dice Benjamín Amadeo. Así, distendido y con alguna humorada, arrancó la charla con Billboard AR en los estudios de Coca-Cola For Me.

El próximo 14 de abril se presentará por primera vez en el Teatro Ópera con su álbum debut Vida lejana y algunos singles. “Fui a ver muchos shows ahí y siempre imaginé cómo sería tocar en ese escenario. Ahora me toca a mí y estoy con mucha expectativa. Este es el concierto más importante que voy a dar en mi vida, por ahora”, comenta.

Después de abrir los shows de Ed Sheeran en el Estadio Único de La Plata y Abel Pintos en River en 2017, Amadeo arrancó el 2018 cantando junto a uno de sus ídolos: Andrés “Ciro” Martínez lo invitó a cantar en un show en Mar del Plata junto a Los Persas. “Por amigos en común, él sabía que lo imitaba y se reía de eso. Lo conocí antes del show de Abel en River durante la prueba de sonido. Ahí nos quedamos hablando y le dice al mánager: ‘Vamos a hacer algo con el loco’. Imaginate, yo quedé regulando”.

Finalmente, el ex Los Piojos invitó a Benjamín a su sala para ensayar lo que harían en el show de Mar del Plata. “Como yo imito al Diego y a Messi, me dijo: ‘Arranquemos jodiendo con eso’. Después miró a Juan Ávalos (guitarrista) y le dijo: ‘Pero si hacemos eso me van a pedir “Maradó”, ¿la sabemos?’”. Hasta el momento, Ciro nunca había tocado esa canción con su nueva banda y Amadeo estuvo a cargo de la mítica apertura de la canción. “Me la sabía sílaba por sílaba”, asegura.

“Lo de Ciro fue increíble, no me lo esperaba para nada. Él y su público fueron muy generosos conmigo, se lo agradecí un montón. Además, su apoyo ayuda a disolver ese prejuicio que pueden tener algunas personas porque piensan que vengo de la actuación”, concluyó.

Un show en el Ópera tiene una dinámica distinta a la de un Niceto o la de un festival.

-Sí, y lo tengo en cuenta a la hora de armar la lista de temas. Es un teatro con una muy buena acústica, entonces podés apretar más el sonido y jugar con otros climas. Además, tiene este aspecto muy teatral, de la profundidad. Quiero aprovechar al máximo el servicio de la técnica, que es muy buena, para dar el mejor espectáculo.

Tenés un solo álbum y un single publicados, ¿cómo hacés para armar el repertorio?

-Vamos a hacer modificaciones, otras versiones de las canciones para traer una dinámica nueva. Con estas reversiones la idea es generar más climas. En el primer año y medio del álbum fuimos lo más fiel posible a lo grabado en el estudio, y ahora me permito modificar algunas cosas. El álbum, por sus estilos, brinda ese abanico de situaciones. También haremos algún mashup de dos canciones que muestran de dónde viene mi manantial musical. El año pasado hicimos uno de “Fanky” de Charly García con “Cake By The Ocean” de DNCE.

¿Y el actor dónde está ahora?

-Es algo que no voy a abandonar nunca. Es otra pasión, aunque suene cursi. Lo que sucede con la actuación es que se volvió mi trabajo antes que la música. Yo hacía las dos cosas desde siempre. Por eso, lo siento una bendición que supe cuidar y trabajar. Ahora el proyecto de la música es algo muy sensible para mí, es mi gestión junto a la discográfica que me acompaña, pero no tengo nada resuelto. Voy a todos lados a mostrar mis canciones y lo seguiré haciendo. La actuación la dejo para proyectos que no se interpongan demasiado con la música.

Las entradas se pueden conseguir por sistema Ticketek, desde $ 400.