El artista presentó su más reciente disco, 'Ser', en un encuentro sold out con más de 20 mil fanáticos.

Desde temprano, la Avenida del Libertador se colmó de personas con remeras, vinchas y banderas con el nombre de Axel. Adentro, la fiesta aún no empezaba, pero en el aire ya se sentía el éxtasis de los presentes.

Minutos antes de las 22, escoltado por un juego de luces azules y pantallas LED con efectos a ritmo, Axel salió a escena. Uniformado con traje, remera y pantalón rojos, y anteojos espejados, abrió el show con la triada Malgre tout, Que nos animemos −tema que cuenta con la colaboración de Becky G− y Aire, todos de su más reciente disco, Ser, lanzado en agosto de este año. De esa forma, comenzó la noche que, en palabras del cantante, prometía ser “inolvidable”.

Arriba del escenario todo era armónico: las guitarras, percusiones, bajo y teclados que acompañaron a canción sonaron de manera impetuosa y, en conjunto con la voz del artista creaban un mix etéreo. Abajo, en las plateas, un público compuesto en su mayoría por mujeres se mostraba agradecido ante semejante puesta. Gritos con mensajes de amor, alabanzas interminables y el clásico “Te queremos, Axel, te queremos” fueron los coros de la velada.

El show continuó con un recorrido por los hits que llevaron al cantante de Rafael Calzada a lo más alto de los rankings latinos. Te voy a amar, Todo vuelve −del álbum Un nuevo sol (2011)−, Afinidad, Y qué  −de Tus ojos, mis ojos (2014)− y siempre esperado Amo, que en 2003 hizo despegar su carrera hacia un recorrido no piensa pisar el freno.

Una de las situaciones más ovacionadas estuvo protagonizada por Francisco Charco, cantante ganador del concurso #GiraConAXEL, que se realizó a través de las redes sociales. Francisco subió al escenario en mitad del setlist para acompañar al intérprete en su tema Miradas, corte del disco Hoy. Con guitarra y armónica en mano, Axel cedió espacio a su compañero y dejó entrever un nuevo talento de la escena musical.

Hacia el final, Axel anunció estar a punto de cumplirle un sueño a una persona muy importante para él e invitó a subir al escenario a Águeda, su hija mayor. “Esto no estaba planeado, pero me lo pidió de camino al Hipódromo y no puedo decirle que no”, comentó y escoltó a la pequeña para interpretar juntos el famoso tango Nada. Los aplausos no tardaron en llegar y de esa forma, Águeda, con sonrisa tímida, mostró haber conquistado a todo el recinto.

 “Soy lo que soy gracias a ustedes”, dijo antes de versionar las primeras líneas de Somos uno, que pondría cierre a una noche llena de emoción, gratitud y, sobre todo, amor.