El concierto se realizó a beneficio de las víctimas y afectados del atentado terrorista de Mánchester.

En One Love Manchester, el show a beneficio organizado por Ariana Grande para las víctimas y afectados por el ataque terrorista en Mánchester del 22 de mayo, Grande abrió su anticipada presentación con Be Alright, pero muchas de las perlas del concierto fueron antes de que ella aparezca en escena.

Marcus Mumford, de Mumford & Sons, fue el primero en aparecer, y saludó a la multitud con un “¿Puedo pedir un minuto de silencio? No tengamos miedo”. Después continuó con Timshel, y dio paso a Take That, que interpretaron Shine, Gaints y Rule the World. “Mantengámonos fuertes, siempre mirando hacia arriba. Cantemos alto y orgullosos”, dijo la boyband británica.

Luego fue el turno de Robbie Williams, que empezó su set con Strong y Angel. “Nuestros corazones están con ustedes, con Mánchester y con el Reino Unido. Estamos muy dolidos por aquellos padres que perdieron a sus hijos, por los hijos que perdieron padres… No veo que esta tristeza vaya a terminar. Y así es como sé que nuestro amor tampoco lo hará”.

Pharrell siguió con Get Lucky, el tema que comparte junto con Daft Punk, y se la pudo ver a Miley Cyrus al costado del escenario cantando. “A pesar de todas las cosas que pasaron, no veo que haya miedo. Solo hay amor esta noche. Y odio ser cursi, pero esto me hace muy… bueno, pueden adivinarlo: Happy [feliz]”, dijo antes de introducir su hit e invitar a Miley Cyrus a cantarla junto a él. “La responsabilidad más importante que tenemos en este planeta es cuidarnos los unos a los otros”, agregó Cyrus, y le dedicó a la ciudad su nueva canción, Inspired.

Cyrus abandonó el escenario para que Niall Horan haga de las suyas, que rápidamente arrancó con Slow Hands. “Solo quería que sepan que soy muy afortunado de viajar por todo el mundo, y cada vez que vengo a Mánchester me doy cuenta de lo adicto que soy a esta ciudad”, dijo antes de regalarle al público una versión de This Town.

Scooter Braun introdujo a “una de las personas más valientes”: Ariana Grande. Tras Be Alright, se lanzó con Break Free, que concluyó con un gran vitoreo de la gente.

Stevie Wonder también tuvo una pequeña performance: a través de un streaming en vivo, interpretó Love’s in Need of Love Today. Luego, Little Mix trajo Wings, y le dieron la bienvenida nuevamente a Ariana, que junto con Victoria Monét cantó Better Days y se unió a los Black Eyed Peas para Where Is the Love?.

“Quiero introducir al siguiente artista, que es mi ídolo desde que tengo 11”, dijo Grande para dar paso a Imoge Heap, quien se sentó en el piano para tocar Hide and Seek. Después, un coro de niños que lideraba Ariana entregó una versión de My Everything.

Mac Miller fue el siguiente, y canto con Ariana The Way y Dang!. Miley volvió al escenario y el público fue testigo del fuerte abrazo que se dieron ambas estrellas. “Ya hemos hecho esta antes”, adelantó Miley, y juntas se embarcaron en Don’t Dream It’s Over.

“Los amo tanto, tanto. Gracias por venir, por mantenerse unidos y fuertes. Esta unidad es la medicina que el mundo necesita”, expresó Ariana. Después dijo que habló con la madre de Olivia Campbell, una joven víctima del atentado, quien le dijo que a la adolescente le hubiese encantado escuchar “los hits”. Grande admitió que cambió la setlist en base a esto, y así empezó Side to Side.

Ariana le dejó el micrófono a Katy Perry, que agradeció: “Gracias por tu coraje y fuerza”. “No es fácil siempre elegir el amor, ¿no? Especialmente en momentos como este. Es muy difícil, pero el amor todo lo conquista, incluso al odio. Y este amor que elegimos hoy nos dará fuerzas. Ese es nuestro máximo poder”, continuó. También propuso un ejercicio: tocar a la persona que cada uno tenía al lado y decirle ‘Te quiero’.

Después de Part of Me y Roar, llegó Justin Bieber. “¿Qué mejor manera de luchar contra el mal que con el bien? − dijo Bieber−. Es un honor para mí estar acá”. Siguieron Love Yourself con guitarra acústica y Cold Water. “Dios es el medio. No importa qué esté pasando en el mundo. Él nos ama y está ahí para nosotros”, dijo al final.

Ariana volvió a aparecer en el escenario para interpretar Love Me Harder y dar pie a que muchas caras conocidas aparezcan en la pantalla para decir ‘Estoy con Mánchester’: Halsey, Demi Lovato, Camila Cabello, the Chainsmokers, Kendall Jenner, Kings of Leon, Paul McCartney y más.

Luego fue el turno de Chris Martin de Coldplay, que junto con Ariana, cantaron el cover de Oasis Don’t Look Back in Anger. También cantó Fix You, Viva la Vid y Something Just Like This.

Hubo una sorpresa hacia el final: Liam Gallagher se hizo cargo de Rock ‘n’ Roll Star y de su nuevo single Wall of Glass. Chris Martin regresó a escena para acompañar a Gallagher en el clásico de Oasis Live Forever.

Para cerrar, Grande reunió a todos los artistas para el saludo final, y cantó One Last Time, que fue relanzada en iTunes para seguir recaudando fondos para las víctimas y familias del atentado. Ariana concluyó en concierto con Somewhere Over the Rainbow.