La compositora y cantante norteamericana recientemente lanzó "Demidevil" un mixtape de 10 canciones que incluye colaboraciones con Kelis, Princess Nokia y Grimes y un elenco de productores admirado por la artista.

Ashnikko tiene 24 años, es de Oak Ridge, un pueblo de menos de 10 mil habitantes de Carolina del Norte, Estados Unidos. La artista se dio a conocer con su sencillo del 2019 “Stupid” con Yung Baby Tate, que ganó popularidad en Tik Tok y fue certificado oro en los Estados Unidos y Canadá.

El camino que se aclaró con la viralización en Tik Tok se fortaleció con las canciones que sucedieron: actualmente, Ashnikko es la artista escuchada en número 489° a nivel global en Spotify.

¿Cómo comenzás el año?, ¿cuáles son tus sentimientos, pensamientos?

Estoy muy esperanzada, tengo una lista larga de resoluciones, me siento bien, confiada, creo que finalmente mi proyecto está fuera.

¿Cómo definís “Demidevil”?

Es imposible definirlo en pocas palabras, por eso escribí diez canciones. Demidevil es mitad humana-mitad diabla. Ella está enojada y es vengativa, pero también es introspectiva y melancólica, un poco culposa, pero triste. Es un conjunto de emociones, para mí se trata de ser tumultuosa y multifacética.

¿Cómo fue el proceso creativo?, ¿lo planeaste así?

Nunca comienzo un proyecto planeándolo desde el principio, pienso en lo que está pasando en el momento. Escribo canciones todo el tiempo, algunas me gustan, otras son cosas raras, escribo todo el tiempo. Eventualmente dije ok, tenemos todas estas canciones, juntémoslas, llamémoslo mixtape. Veamos qué pasa.

¿Qué es lo mejor de este proyecto?

Amo todas las canciones con todo mi corazón. Sino no las hubiera sacado. Hoy mis favoritas son “Slumber Party” o “Little Boy”. Hoy.

Usás el sentido del humor, ¿es algo de tu música?

No soy aburrida, no soy la más graciosa del mundo, pero amo reírme. Creo que reír es de las alegrías más lindas. Reír como mecanismo para sobrellevar situaciones, es lo mejor.

¿Cómo te definís?

No me defino, creo que eso es medio triste. Todos quieren definir a los artistas como una cosa, pero eso evita la experiencia humana. Somos todos complicados, criaturas complicadas. Si tuviéramos que definirnos, seríamos muy aburridos.

¿Pensás mucho en el futuro?

No soy muy de planificar, pensar en mis propios proyectos, llegará cuando llegue.

¿Qué creés que aporta tu música a la causa feminista?

Soy feminista, hablo de las cosas que experimenté en mi vida a través de la música y creo que ese es mi aporte. Estoy haciendo lo mejor que puedo.

¿Sos optimista?

Creo que soy optimista. En el pasado no tanto, pero ahora sí lo soy, tratando de quedarme aquí.

¿Esperaste el lugar que tenés en esta causa? ¿Con tantas mujeres siguiéndote?

Sí, pero estoy muy agradecida de lo que llegó a ser. Nadie puede predecir estas cosas, cuando tenía 15 años soñaba con estar en este lugar. Eso es una locura, pero también es como “fuck, estoy donde quería estar de chica”, así que siempre hay cosas para hacer. Siempre hay cosas que resolver.

¿Qué le dirías a Ashton Nicole del pasado?

Le diría que sea más amable con ella misma, porque el mundo es duro y tenés que ser amable con vos y confiar en el proceso.

¿Qué cambió en vos en la composición con los años?

Hubo cambios drásticos, escribí muchas canciones malas. Muchas están fuera, en los servicios de streaming. Estoy evolucionando como compositora, que creo que es a lo que apuntan quienes escriben canciones, mejorar y mejorar. Tengo nuevas facetas, escribo sobre cosas diferentes, cuanto más escribo, más me gusta mi música.

Vi grandes nombres en el álbum, ¿qué se siente?

Hay mujeres increíbles, dos featurings increíbles, mujeres creativas, ingeniosas, las respeto mucho como música. Hay productores increíbles que se volvieron amigos, con los que disfruto hacer música. Si es aburrido, no lo estás haciendo bien. Hacer música es una experiencia llena de disfrute, no es como estar haciendo un auto, así que hacer música con mis mejores amigos es un sueño.