CEO y fundador de la productora Ake Music, es el responsable de traer al país a artistas como Luis Fonsi, Aerosmith, Def Leppard, Guns N’ Roses y The Who.

La productora Ake Music se prepara para un fin de año cargado de shows de alto calibre. Comenzó el segundo semestre con 11 shows de Luis Fonsi por todo el país, tres de ellos sold out en el estadio Luna Park. Con el puertorriqueño trabaja desde hace varios tours. “Lo que pasó con Fonsi y Despacito este año fue un fenómeno que no se vivía desde La Bamba o Macarena”, analiza.

También traerá al Luna Park a el trío Il Volo el 26 de septiembre y a Def Leppard el 28 de septiembre. Para el 1° de octubre, prepara la vuelta de los Guns N’ Roses, que en esta ocasión estará junto a The Who en el Estadio Único de La Plata. Además, es el responsable del show despedida de Aerosmith el 3 de octubre en la cancha de Rosario Central.

¿Cómo fue la organización para el show de los Guns N’ Roses y The Who?

Es un encuentro histórico. Se dio porque el año pasado, cuando vinieron a River, ya se estaba hablando que los Guns participen en el Rock In Rio, y se tiró la idea de que vengan con The Who. Finalmente, Rock in Rio compró la idea y se pudo hacer realidad. Podría ser considerado un festival en un estadio porque van a ser más de seis horas de música.

¿Por qué no se lo organizó en dos fechas distintas?

La idea era hacer dos fechas. Una con Guns y The Who, y la otra con Aerosmith y Def Leppard. Pero como River no estaba disponible para hacer los shows, decidimos que Guns y The Who toquen en Buenos Aires juntos y que Aerosmith, que estuvo en La Plata el año pasado, haga su último show en la Argentina en la cancha de Rosario Central. La presentación de Def Leppard se terminó armando en el Luna Park. De esa manera, descentralizamos los shows un poco.

¿Cómo ves a la industria de festivales en Argentina? ¿Hay lugar para todos?

Por la oferta, evidentemente, lugar para todos hay. Lo que pasa cuando la plaza se satura es que no alcanza el bolsillo de la gente para que todos los conciertos salgan derechos. Siempre hay shows que sufren porque el público no puede gastar en tres o cuatro recitales en un mismo semestre, más si varios comparten el segmento o el target.

¿Cómo se gana la confianza de un artista para producir sus shows?

Son dos componentes: primero está la relación personal que uno pueda tener con los artistas, y segundo, son las ofertas económicas. Aunque se dé en pocas ocasiones, hay veces que la relación personal es la que predomina.

¿Cómo ves que se está desarrollando la industria?

Yo creo que está bien. Lo único es que en los próximo años, muchas de las bandas que son emblema de los años 70 se retirarán por una cuestión de edad; esas grandes bandas de rock están llegando a su fin. Va cambiar la escena en los próximos diez años, donde no habrá más Rolling Stones ni Deep Purple.

Hay un boom latino muy concreto, ¿por qué crees que tardó en explotar?

Efectivamente, hay un boom latino. En el top 10 de YouTube de los videos por semana hay 8 o 9 que son latinos; no son diez porque está Ed Sheeran. La difusión por Internet sumó mucho y hay algunos estilos que han pegado. El otro día estaba hablando con Fonsi sobre el éxito que está viviendo la música latina… veíamos imágenes de sus shows en Estocolmo donde la gente no paraba de bailar. Hace un par años nadie lo hubiese imaginado.

Hace más de 20 años que estás en el negocio, ¿qué se necesita?

Yo empecé en 1996 más o menos y fue un poco de casualidad. Un productor brasileño, con el que ahora estoy asociado, buscaba algún contacto en Argentina y empezamos a trabajar juntos. En este negocio, tenés que tener genes de un ser sobreviviente: es la única manera de permanecer. Hay que adaptarse todo el tiempo.