Domingo Johnny Vega Urzúa, mejor conocido como Américo, es uno de las artistas más importantes de la cumbia en la región.

A fuerza de discos exitosos, grandes colaboraciones y producciones, marcó un antes y un después en la música tropical de América Latina. A lo largo de su carrera, el chileno recibió decenas de premios, se consagró en el Festival de Viña del Mar y fue nominado a importantes premios como los Latin Grammy (2015) o los Emmy (2019). Este año lanzó Júrame, canción con la cual volvió a sus raíces gracias a la utilización de instrumentos tradicionales como el acordeón, las trompetas y la percusión acústica. “En los últimos años he tratado de sumarle nuevos matices y sonidos distintos a mi música, pero sin alejarme de mi esencia”, reconoce el músico nacido hace 43 años en Arica, Chile.

La cumbia volvió a estar en las primeras listas, las nuevas generaciones la siguen eligiendo, ya sea fusionándola con sonidos urbanos o inclinándose por lo clásico y orgánico ¿Te sentís un poco responsable de que este género siga más presente que nunca?

Pienso que está en un gran momento. El bit de la cumbia se puede mezclar con lo pop, urbano y lo folclórico. Los artistas de este último tiempo como pueden ser Camilo o Mon Laferte, hicieron que todo esto siga creciendo. Con respecto a mi obra, creo que soy responsable de mí mismo, de irme renovando cada cierto tiempo y de poder seguir proponiendo canciones.

Los nuevos artistas que vos mencionabas o los que aparecieron en el último tiempo como L-Gante en Argentina o El Reja en Paraguay están en un inmejorable momento y han generado cruces con artistas de otra generación como Los Ángeles Azules o Pablo Lescano ¿Cómo ves este nuevo fenómeno?

Siento que hay mucha voluntad por parte de los músicos para conectarse con artistas de generaciones distintas.  Me parece muy enriquecedor para la música. Le da frescura. Yo lo hice con los Ángeles Azules, que para mí eran inalcanzables. Pienso que si esto continúa podemos tener un impacto gigante.

A lo largo de tu carrera grabaste discos de forma analógica y de forma digital, con infinidades de programas ¿Cómo convivís con estos dos mundos en los que te ha tocado ser parte?

Lo llevo bien, es un desafío. Cuando yo arranqué tampoco existían las redes sociales. ¿Imagínate si hubiesen estado en mi primera presentación del Festival Viña del Mar? Hoy tendría millones de seguidores. Pero me tocó atravesar el proceso de la cosa análoga a la digital, de plataforma. Por suerte lo supe manejar.

Actualmente la industria de la música se ha integrado como nunca antes. ¿Pensaste que iba a ser posible ver crossovers como los que hubo en el último tiempo entre The Weeknd y Maluma o Bad Bunny y Drake?

De la forma que sucedió, no. Fue muy rápido. Creo que Justin Bieber con Luis Fonsi y Daddy Yankee en Despacito fue un momento cúlmine, como ponerle el sello de verificado. Antes estaba muy distante esto había muchos celos. Hoy se va todo vuelta la tortilla y está muy bueno. Hay más oportunidades. Está muy buena esta evolución, ojalá podamos seguir manteniéndola.

Vos sabés lo que es ser Número 1 en los charts ¿Qué importancia le das primeros puestos y a las escuchas en tu música?

Es un indicador importante, hay mucha gente que se alegra cuando suceden estas cosas, cuando hay un reconocimiento. Me interesa estar ahí, pero sin presión, y si logro hacerlo de esa manera, siento que tengo más posibilidades de ser reconocido que si lo busco con vehemencia. Creo que ahí me puedo perder, ya que le estaría dando poco espacio al sentimiento.

¿Te ha pasado que te digan que la música tropical no tiene la sofisticación de otros géneros como pueden ser el rock, el jazz o el blues?

Claro. Pero por fin en el último tiempo se pudo compartir la cumbia con distintas clases sociales. Se rompieron los límites. Antes la cumbia estaba relegada al sector popular, pero sin duda que cuando llegaba el momento de estar alegre, siempre estaba la cumbia presente como un placer culpable. Hoy es cool escuchar cumbia. Antes no se podía o la gente no se atrevía. Eso demuestra una evolución en la música.