En diálogo con el artista español, Abraham Mateo habló acerca del rol de cada uno de los chicos de CNCO, su participación en “Me vuelvo loco” y la tentación de incursionar en un grupo musical.

“Es un orgullo que la música en español esté copando el planeta. Este es nuestro momento y hay que aprovecharlo”, dice Abraham Mateo, uno de los artistas pioneros que logró enlazar Argentina, España y Latinoamérica en general, a través de la música. “Estoy encantadísimo de tener la oportunidad de escuchar fusiones en la música que nadie se podría imaginar que ocurrirían. Están dándose featurings y colaboraciones muy interesantes que están trayendo muchos sonidos nuevos que se agradecen porque la verdad que abren mucho la mente”.

Este año, Abraham Mateo tuvo la oportunidad de colaborar con el quinteto latino CNCO en “Me vuelvo loco”, tema que formará parte de su próxima producción discográfica. La experiencia de trabajar con un grupo musical como el de CNCO dejó sus enseñanzas y Abraham no dudó en expresarlo: “Son cinco chicos que tienen mucho talento y yo tengo mucha afinidad con ellos. Hemos sido unos locos y en el video lo puedes ver porque estamos en un psiquiátrico. Ha sido un poco como desahogarnos de las personas que llevamos dentro. Hemos sacado un lado que nadie había visto de nosotros. Creo que es una de las cosas que las fans más resaltaron y más les ha gustado. Es nuestro lado más cómico”. 


¿Cómo elegiste el lugar en el cual participar en “Me vuelvo loco”?

Lo hicimos en Las Vegas porque estuvimos allí en un estudio de grabación e hicimos la repartición ahí mismo. Yo estaba con Andrés Castro, que es también productor de la canción, y ahí decidimos qué parte hacía cada uno pero la verdad es que fue bastante intuitivo porque cada uno tiene su identidad. Encajamos muy bien. Si te fijas en la dinámica de ellos, por ejemplo, Joel siempre hace los precoros de las canciones, Richard casi siempre hace los coros, Eric hace los chanteos. Tienen su personalidad.

¿Cómo describirías a los chicos de CNCO?

-Zabdiel es bondad pura. Toca la guitarra y es un gran músico. Yo creo que va a llegar a ser un gran empresario. Por otro lado, Christopher es al que mejor le queda el papel de loco. Es el más alocado del grupo, definitivamente. Resalto su espontaneidad porque nunca sabes por dónde te va a salir, es muy cómico y yo creo que es el más humorista. En cambio, Richard es un atleta. Siempre que lo veo haciendo esas piruetas, le pido que me enseñe. Pero me da miedo hacer las mortales que él hace. Para mí, él es un showman, y es como un Chris Brown latino. Puede llegar a hacer cosas muy intensas a futuro. Joel es más reservado. Es muy bueno, encantador y humilde. Tiene una voz muy dulce y angelical. Por último, Eric es el flow personificado porque es cubano y cada palabra que suelta es flow. Por eso siempre hace los chanteos. Es el más joven del grupo y quizás es con el que más afinidad tengo. Cada vez que nos vemos nos quedamos hablando horas y horas de cualquier cosa porque nos atrae lo mismo. Nos ponemos filosóficos y no paramos.

¿Qué diferencia ves entre encarar una carrera solista y en grupo?

-A lo largo de mi vida he pensado mucho en una carrera en grupo, y en que todo tiene sus pros y sus contras. Pero yo creo que tener un grupo y poder viajar con él por todo el mundo debe ser tan increíble y la debes pasar tan bien. No quiero decir que yo no la pase bien porque siempre que voy a cualquier sitio, tengo la suerte de que voy con gente con la que me llevo genial pero me imagino que ir en grupo debe ser increíble porque es otro flow.