Sus últimos dos años quedan en relieve a través de un repertorio que arropa canciones de cuna y quince historias que forman parte de “El Amor En Mi Vida”, el nuevo álbum del Artista del Mes en Billboard Argentina.

Por Florencia Mauro y Santiago Torres

El cantautor se convirtió en padre por primera vez, con la llegada de Agustín, y volvió a editar un disco después de cinco años.  “Tuve un vértigo que no recuerdo haber sentido antes”, revela.  Mientras explora un nuevo camino en términos de lanzamientos digitales, destaca el apoyo de su casa discográfica Sony Music. Dice que esto fue fundamental, y que el grupo humano que le fue explicando con paciencia como es hoy el consumo del público y las dinámicas que hoy requiere la industria le permitió trabajar en un disco “renovado y con un aire fresco”.

En esta ocasión el bahiense trabajó con seis productores: Mario Domm, Ettore Grenci, Yotuel Romero de Orishas, Nano Novello de 3música, Juan Pablo Vega y Eduardo Cabra de Calle 13. Varios de ellos también compusieron con él, en la búsqueda de que este álbum fuera el más literal de todos, en el que estaba decidido a “mostrar más” pero con un sonido y una forma de trabajo renovada. Incluso hay canciones en las que participaron 6 o 7 compositores e ingenieros.

Cuando mira hacia atrás afirma que “todo llega a su debido tiempo” y que le tiene mucho respeto a todas las etapas que vivió. También manifiesta haber aprendido y guarda en su arcón de recuerdos las luces y sombras de cada etapa.

Durante la entrevista que realizó con Billboard Argentina desde el living de su casa -donde por momentos se la ve pasar a Mora, su futura esposa, acunando al bebé- se lo pudo percibir con entereza, felicidad y seguridad.

¿Cómo recordás tu camino hacia aquí entre saltos al vacío?

De alguna forma muchas todas las etapas fueron un salto al vacío constante.  Eso es una apuesta muy grande respecto a la confianza en momentos en que uno ve menos motivos para confiar en sí mismo. Hoy trato de ver los momentos difíciles como momentos en los que supe confiar mucho en mí, en una especie de instinto, esperanza o lo que sea, prefiero verlo de esa manera, con muchos saltos al vacío. No solo en mi carrera, sino también con mi familia, porque con ellos hemos decidido conectar nuestras individualidades en una causa común, lo que nos significó un salto al vacío al experimentar todos los días cosas que no sabemos muy bien cómo van a resultar pero las estamos recorriendo juntos.

PANDEMIA Y LA MÚSICA:

Abel superó el COVID y para cuando se libere el confinamiento y las restricciones a la música imagina que el regreso a los escenarios “será fervoroso” y expresa que “hay mucho por descargar y compartir”. “Siento que cuando empiecen a suceder los eventos masivos en distintas actividades vamos a revalorizar las experiencias. Antes, ir a ver un concierto en vivo estaba muy ligado al nivel de fanatismo que tenías con la banda, y hoy me doy cuenta que quiero vivir la experiencia de ir a ver a un montón de bandas que en realidad en lo cotidiano no escucho”.

 TRACK LIST:

Entre las canciones de “El amor en mi vida” se encuentra “Piedra Libre” que está nominada a los Premios Gardel como “Canción del año” y cuenta con diversas colaboraciones como la de Yotuel Romero en “Camina”, Camila en “De mí, contigo”, Beatriz Luengo en “El Hechizo” y Lali en “Disparos”.

 ¿Cómo resultaron los “Disparos” de Lali?

Espectaculares y certeros como ella. Lali es una artista súper joven como persona y artísticamente, sin embargo, da la sensación de que siempre hubiese estado ahí por todo el recorrido que tiene y porque todos los proyectos en los que participó funcionaron, tanto el proyecto como su rol en él. Es una artista que sabe elegir lo que quiere y lo que puede hacer porque sabe que podrá hacerlo a la perfección. Yo soñé con la participación de Lali en esta canción desde que la empecé a escribir junto con mi hermano Ariel y Tommy Torres y cuando la invité le propuse lo que imaginaba y lo hizo de inmediato. No le costó entrar en personaje, tiene ese talento y esa facilidad; fueron disparos bien certeros. 

 En “Camina”, hay una frase: ‘camina suave y elegante’ ¿Habla de vos en el escenario? 

Sí, en un punto tiene que ver también con la inexperiencia constante en el movimiento físico. La verdad es que yo tengo la mente de un bailarín y el cuerpo de un jugador de básquet, pero conviven bastante bien, entonces prefiero hacer las cosas con calma porque si mi cuerpo hace las cosas a la velocidad que mi mente pretende probablemente colapse, entonces trato de hacer todo tranquilo. ‘’Suave y elegante’’ también tiene una experiencia linda detrás, nos reunimos a componer esa canción con Beatriz Luengo y Yotuel, dos artistas que hacen bailar a medio mundo y, además, son pareja, entonces todo en su casa tiene una energía de baile. Siempre se está bailando ahí y en el proceso de la canción les dije que había ciertos géneros que yo no sabía cómo bailarlos, de hecho ayer escuchaba el disco nuevo de Juan Pablo Vega -un colombiano que es un grande y produjo “No pares”- y en su disco tiene una canción que tiene una frase fantástica: ‘’…nunca fuimos a bailar estos ritmos nuevos’’. Tiene mucha razón, hay un mundo de géneros que por todo esto nunca pudimos bailar en un boliche. Entonces con Beatríz y Yotuel hablamos de todo eso y Bea me pregunta cómo me gusta bailar a mí, a lo que respondo que a mí me gusta cómo se bailaba antes, despacito, y de ahí salió esto de “suave y elegante”. Nos dimos cuenta de que cuando se baila de esa manera nadie baila mal, por eso dice: ‘’nadie lo baila mal, va suave y elegante’’; fue muy lindo para mí hacer una canción que me genere la ilusión de que todo el mundo la quiera bailar, pero que pueda hacerlo con libertad porque lo único que hay que hacer es moverse suave y elegante. Si después bailas como un crack, bien, hace lo tuyo, pero si no, puedes moverte suave y elegante y estás adentro de la canción.


“Camina” es una canción que tiene algo de cumbia, un género que está teniendo un desarrollo interesante con artistas como L-Gante o como el que le dio Taylor Swift al country en Estados Unidos o vos mismo al folclore en Argentina. ¿Estás escuchando estos nuevos géneros que todavía no bailamos?

Pienso que tanto Taylor Swift, como yo y tantísima cantidad de artistas en el mundo somos hijos de una generación que ha curtido lo análogo y lo digital por igual: hemos curtido aprender a escuchar música por los discos y los cassettes que nos iban pasando amigos como a través de una plataforma digital y recibir un Top 50 global. Eso nos ha llevado a tener en claro cuál es nuestra raíz musical, y luego poder servirnos de esta herramienta y del momento del mundo en que los géneros comenzaron a fusionarse hasta prácticamente parecer que hoy la música es un solo género con distintos puntos de vista.
Todo eso hemos aprendido a trasladarlo a nuestra forma de creatividad. Las generaciones más nuevas ya vienen con eso en el ADN, en cambio lo que nosotros tuvimos que construir ellos ya lo tienen incorporado. A mi lo que me gusta de todos estos artistas nuevos, que por cierto escucho mucho, es que cada vez que pongo un tema de Neo Pistea, L – Gante, Nicki Nicole o Bizarrap, me genera alegría escucharlos porque es muy natural para ellos utilizar todos los elementos de la musicalidad.

 ¿Cómo es encontrar la identidad vocal?


Hemos hablado mucho de esto con los artistas que estoy ayudando a desarrollarse y con Katie Viqueira, mi coach vocal, de hecho estuvimos escribiendo bastante sobre el tema con la ilusión de poder editar algo juntos porque nos conocemos hace mucho y hemos ido tomando nota de distintos pasajes de nuestro trabajo juntos. La verdad es que coincidimos en que la voz está muy ligada a lo emocional y a las distintas etapas de la vida: cuando uno canta eso queda mucho más expuesto. También lo podemos ver en que la forma de hablar va cambiando mucho con el paso del tiempo y eso tiene que ver con muchos factores, pero especialmente con lo emocional y la etapa de la vida. En el caso de las nuevas generaciones creo que no tienen nada de lo que preocuparse, su forma de interpretar y el sonido de su voz se va a ir adaptando a los distintos momentos, al paso del tiempo, al aprendizaje… hay gente que durante toda una vida tiene una personalidad bastante parecida, pero también hay gente que va cambiando mucho con el paso de los años, con la voz pasa lo mismo. Entonces en mi caso puedo decir que me siento más cómodo que nunca con mi instrumento, porque lo he trabajado mucho desde lo técnico, pero también desde lo emocional y lo psicológico para poder sentirme más maduro que nunca en ese plano, entonces tiene una completa coincidencia. Por lo tanto, el hecho de haber logrado una identidad vocal tiene que ver con haber logrado una identidad personal. A las nuevas generaciones les pasará lo mismo, insisto en que siempre es bueno aprender y trabajar en el plano técnico, porque te va a dar mayor cantidad de herramientas, pero luego la experiencia es fundamental e influye en todo lo que el ser humano constituye.

¿En algún momento fue un esfuerzo para vos cantar en un escenario o siempre es un disfrute?

Las dos cosas, emocionalmente siempre es un disfrute, pero físicamente, con la voz como instrumento, si tuve pasajes de sufrir un poco, de tener que mucho cuidado, por ejemplo entre los 17 y los 24 años cada concierto tenía que estar muy consciente de no desgastar más energía de la que tenía que utilizar porque al otro día tenía otro concierto, entonces si hoy gastaba más energía para el otro concierto me iba a faltar, en cambio entre los 28 y los 32 años eso empezó a afianzarse un poco más, la parte muscular y como la musculatura respondía a lo que la mente buscaba, al impulso intelectual, cuando todo empezó a estar más en armonía pude lograr que hoy en día pueda cantar ‘’sin fin’’, como por ejemplo en la gira que tuvimos de febrero a abril hice ocho conciertos seguidos de dos horas y termine como empecé, no tuve que pensar nunca en guardar energía para el próximo concierto, pero eso viene con el tiempo, con el aprendizaje y la puesta en práctica.

¿Tu propia voz te pide que no pares?

La verdad es que sí, cuando no estoy haciendo conciertos intensifico mucho el entrenamiento. Es como el jugador de fútbol cuando está en el banco y tiene que entrenar como un animal, no tanto como el que juega todos los días y sus músculos ya están bien preparados. Acá pasa igual, y cuando estoy sin cantar dos horas diarias, como hago cuando estoy de gira, el entrenamiento debe duplicarse.

 LOS NÚMEROS:

El disco de Abel, que se completa con “Tiene tu amor”, “Espejo”, “Salto al Vacío”, “Quiero Cantar”, “Vivir sin ti”, “El amor en mi vida”, “Nosotros”, “De ida y vuelta”, “No pares” y culmina con “Abrazándonos”, sumó el récord local de 30 mil usuarios de Spotify que hicieron su reserva pre escucha.

¿Sabías que tu audiencia digital escucha más tu playlist entera y no repiten tanto una misma canción? ¿Conocías este dato? ¿Te gustaría tener la performance de otros artistas que acostumbran a publicar más singles?

Sí, soy consciente de eso y me parece que tiene sentido que suceda de esa forma porque todos los chicos de las nuevas generaciones hacen música tal y como viven y tal y como consumen la música y las cosas, o sea con una inmediatez impresionante. Entonces si tomamos de ejemplo a Bizarrap, que es alguien que respeto un montón, que produce mucha música, está constantemente trabajando con una naturalidad impresionante. En cambio, yo soy parte de una generación que produce una buena cantidad de canciones, pero cada tanto, por etapas. Ellos no se manejan así porque tienen pocas etapas, son chicos de unos 20 años que en su mayoría, conceptual y artísticamente, son muy maduros, pero que como personas llevan pocos años de experiencia de vida. Entonces no tienen la necesidad de hablar tanto de etapas sino de lo que viven a diario. Ambas formas me parecen geniales porque la música es trasladar la experiencia y el sentimiento del ser humano a algo más concreto y tangible, no tan metafísico, entonces lógicamente los públicos de artistas con distintas formas de trabajar también van a recibir esas obras de distinta manera, ni mejor ni peor, distinta.

¿Participarias en una Bizarrap Session?                                       

Lo único que puedo decir es que estoy encantado de compartir música con artistas de distintos géneros y edades, porque para mí la música está muy por encima de todos nosotros. Somos herramientas que sabemos sonar de distintas maneras, pero todos a merced de la diosa madre que es la música, así que estaría encantado.

¿Se viene tu faceta como productor de nuevos talentos?

Sí, estoy terminando de generar la estructura necesaria de un sello y una agencia, cosa que les voy a contar más adelante cuando este más cerrado, pero justamente será una estructura con la que pretendo poder producir a otros artistas. Quiero poner a su disposición una estructura que, como están empezando no tienen, cosa que me paso a mí y tuve personas que me ayudaron. Es devolver lo que me han dado en mis inicios, es el ciclo de la vida y de la música. Todo lo que he vivido tiene un pie puesto en la generosidad y en el tiempo compartido de muchas personas para conmigo y me hace ilusión poder brindarle lo mismo a otras personas, tener un trabajo compartido, como el que hago yo desde hace 25 años, trabajando con mi hermano en la composición, con mi manager en el trabajo diario del diseño de mi carrera o mismo con Sony.

¿Qué ves cuando te miras al espejo?

De alguna forma he aprendido a divertirme al mirarme al espejo, pero mis canciones evidencian que durante un tiempo no fue nada sencillo para mí. Desde “Solo vivir” en 2014 ya decía que me daba cierto temor mirarme al espejo, hasta que en 2018-2019 me di cuenta que, como dice en “Espejo”, es preocupante cuando te miras al espejo y ya no te ves de lejos, ya no sabes lo que está ahí y no sabes lo que viene. Evidentemente para mí mirarme al espejo fue una complicación en muchos momentos, pero hoy puedo divertirme con eso y creo que por eso pude hablar al respecto.

¿A qué atribuís el crecimiento de las mujeres en la escena?

Vuelvo a la conexión entre la música y lo que sucede en la cotidianeidad y en la vida real: hay una conexión enorme porque talento hubo siempre, lo que pasa es que antes no había tantos espacios y que gracias a Dios ahora se están generando. Eso pasó primero en el orden social y luego en la música, entonces, injustamente, la mujer no tuvo todos los espacios que siempre se mereció en las distintas épocas de la humanidad y ahora justamente son más esos espacios. Pero eso no quiere decir que antes no existía la misma cantidad de talento, de hecho considero que la música argentina en su historia siempre ha tenido mujeres que dejaron una huella imborrable: Mercedes Sosa, María Graña, Sandra Mihanovich, Celeste Carballo, Fabiana Cantilo… y la lista es cada vez más grande de artistas que están dejando huella para las próximas generaciones, para Agustín, digamos. A mí me gusta que él vaya a mirar para atrás y vea una lista más grande de artistas, pero nosotros podemos mirar para atrás y en épocas en que la mujer injustamente no tenía abiertos ciertos espacios igualmente terminaban encontrando la forma de surgir y resurgir de toda esa densidad machista y marcar su huella. Entonces me pone súper contento que las cosas estén funcionado de esta manera; talento hubo siempre pero hacía falta espacio.

 ¿Cuál es el motor que te lleva a seguir haciendo música?

Las ambiciones del ser humano van cambiando con el tiempo y como dice Piedra Libre: ‘’toda mi ambición para mi ahora es un día más para vivir’’, la verdad es que las cosas que hago hoy las hago para disfrutarlas hoy, no me ocupa tanto el desarrollo que me va a llevar algo que hago. Hoy hago las cosas disfrutándolas y si mañana tengo que volver a hacerlas tengo las herramientas, la salud y la energía necesarias, que son las cosas que agradezco cada noche y que pido para al otro día. Mientras tenga eso también tendré la voluntad de hacer todo. De esta forma hoy yo también sigo haciendo música como un impulso natural, más allá de que las ambiciones cambien al final la música se sigue haciendo por necesidad y después ves hacia donde querer apuntarla. Proyectos artísticos tengo un montón, pero mi ambición hoy es un día más para vivir, eso es todo lo que quiero, hoy valoro mucho más el tiempo que estoy viviendo que el futuro, que ya veremos cómo se presentará.