El fanatismo suele ser visto como una etapa irracional de la adolescencia. Y si bien es cierto que en muchos casos es así, a veces evoluciona hacia la madurez. De esta manera, una pasión que antes era una locura, se desarrolla y evoluciona hacia un aspecto sano y propulsor de energía y proyectos. De esto último trata el documental A Fanatic -By Choice- , escrito, dirigido y producido por Andrés Medina (emprendedor argentino radicado en México, baterista de Timmy O’Tool y Americana Soundsystem y cinéfilo) y Pablo Martinez Dutra (Estudiante de cine, escritor y periodista). 

Filmado en diferentes locaciones alrededor del mundo, la trama se desarrolla sobre distintas historias de vida de los fanáticos de los Red Hot Chili Peppers y su relación con la banda. Este último punto es quizás el más interesante del film, porque no se trata precisamente de la típica entrega de devoción sobrenatural a la banda, ni de demostrar lo grandiosos que son sus ídolos; por el contrario, el documental hace foco en los fanáticos, y deja en evidencia cómo la música de una banda puede ser tan decisiva en la vida de una persona.

Otro de los aciertos es la diversidad de las historias. Las hay de todos los colores: alegres, tristes, motivadoras, graciosas. Desde un joven que se convirtió en músico gracias a la negativa de Flea de recibir un bajo de regalo, a la adicción a las drogas, la cárcel, la enfermedad, la alegría de seguir una gira por diferentes ciudades, la amistad y la familia, todos atravesados por un mismo denominador común: los Red Hot Chili Peppers, una banda de sonido que ayudó a cada uno de los protagonistas a encontrar las respuestas que estaban buscando

A Fanatic -By Choice- refuerza la idea del poder de la música. Para algunos será una distracción, para otros una excusa para bailar, una expresión artística, una forma de hacer catarsis. O para otros, una salvación. Pero nunca se debe subestimar el poder de la música

Disponible en forma gratuita desde el 15 de Abril en www.afanaticbychoice.com