El segundo álbum de Jimi Hendrix Experience encontró al guitarrista traspasando las fronteras del virtuosismo y alcanzando el estatus de músico telepático.

 

Para lograr una mirada profunda dentro del alma Axis: Bold as Love hay que darle play a la versión instrumental del tema homónimo, que dura siete minutos y es una de las 27 tomas del tema grabado en los estudios Olympic de Londres en octubre de 1967.

Al minuto 3:15 sucede algo genuinamente mágico, quizás único en todo su catálogo (si no en toda la historia del rock): la Fender Stratocaster de Hendrix desafía la gravedad. En esos momentos fugaces, el tiempo no cuenta; un acorde intergaláctico penetra bien profundo en el oído de quien escucha. Es una corriente de conciencia de parte de Hendrix –el tipo se vuelve uno solo con su instrumento, revolviendo los colores psicodélicos que aparecen en su mente y se convierten en sonido, electrificados y confundidos–. Es el sonido que para Hendrix significa el amor, lo que une a todas las criaturas vivientes.

Esta interpretación en vivo de Bold as Love sería lanzada años después, incluida en una colección de rarezas en vivo y lados B. Pero quizás contiene el testimonio más preciso del virtuosismo y la experimentación musical de Hendrix y su banda, el baterista Mitch Mitchell y el bajista Noel Redding, a finales de 1967. Esta versión en vivo sólida y dorada fue considerada un descarte. El master original de Bold as Love, tal como aparece en el álbum, sería una combinación de las tomas 21 y 27. Tuvo una duración de solo cuatro minutos, no siete, y recibió el toque hábil del productor Eddie Kramer en la consola. Las letras de Hendrix intentarían explicar lo que su guitarra no podía. Todos los epítetos poéticos que abundan en las estrofas encajan con el estribillo: “But they’re bold as love. / Yeah, they’re all bold as love” [Pero ellos son audaces como el amor. / Sí, son audaces como el amor]. La versión publicada de Bold as Love sigue siendo la gran proeza del álbum y una de las mejores canciones del catálogo de Hendrix.

Hendrix nació en Seattle y empezó a tocar con grupos como los Isley Brothers y Little Richard. Después de un fallido intento como músico solista en Nueva York, fue reclutado por su nuevo mánager y exbajista de The Animals, Chas Chandler, y se mudó a la Swinging London. Allí convocó a Redding y a Mitchell, y lanzaron su álbum debut, Are You Experience, en la primavera boreal de 1967. Estaba cargado de maravillosas canciones psicodélicas, como The Wind Cries Mary y Hey Joe, y temas más rifferos como Foxey Lady y Purple Haze. Hendrix logró tres hits instantáneamente. Su combo de R&B y psych rock fue evolucionando.

Pero durante el verano y llegando al otoño, el nuevo trío tocó y tocó y tocó, unificando las influencias en su sonido. En lugar de escribir canciones con piezas de R&B, psych rock y hard rock, Hendrix empezó a transmitir estados de ánimo, a convertirse en un pintor eléctrico que acariciaba riffs en rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.

Axis: Bold as Love, lanzado en 1968 para evitar el cruce en ventas con Experienced, arranca con aceleración, luego la cinta se ralentiza y se deforma, con Hendrix –también conocido como Sr. Paul Caruso– discutiendo la existencia de aliens. En el disco suena como si estuviera tratando de hablar un lenguaje universal que ellos pudieran entender: colores, estados, amor. Little Wing, uno de los temas más queridos, combina el fuego emocional de Hey Joe y The Wind Cries Mary con un universo de hadas con “mariposas y cebras”, donde podés montar el viento y una mujer mágica cura todas las tristezas.  

Castles Made of Sand, otro tema clásico de Hendrix, trae lo mejor de su composición, su experimentación y su abstracción. Junto a Bold as Love es el punto más alto del álbum. Es una canción personal sobre la naturaleza finita de la vida, los “castillos hechos de arena se derriten en el mar”, nos recuerda que tenemos que abrazar todo lo que amamos antes de que finalice. Porque el tiempo terminará con todos al final.

Hay más momentos explosivos. Spanish Castle Magic encuentra a Hendrix exprimiendo resoplidos de fuego con su guitarra, pintando otra imagen de castillos altos, en cielos hechos con algodón de azúcar y solo accesible para las libélulas. “Pero está todo en tu mente”, canta. Y en If 6 Was 9, un Hendrix convencido toca un riff para imitar su voz, hasta que la banda explota y Hendrix conjura otra imagen al estilo Picasso. “Si el sol se niega a salir, no me importa. / Si la montaña se cae al mar, / déjenla ser”.

Después compara a los hippies con los conservadores de collar blanco, sin importarle ninguno de los dos, diciendo: “Voy a flamear mi bandera de freak bien alto”, porque “tengo mi propio mundo al que mirar, / y no voy a copiarte a vos”. Esta es probablemente la lección de Axis: Bold as Love.

Experienced fue el descubrimiento y la lucha de Hendrix con su genio, tratando de entenderlo y de dominarlo. En Axis: Bold as Love, lo logra. Y antes de que las drogas, la fama y todos los adornos pudieran meterse en su camino, Axis: Bold as Love encuentra tanto el poder de Hendrix como su mente exploradora a la altura, trabajando al unísono, creando algo verdaderamente original y trascendente, en un lenguaje propio. Un lenguaje de preocupación, de abstracción y de imágenes de otro mundo, y el tipo de epifanías emocionales descubiertas en el pico de su viaje psicodélico: todas hablando en colores, con amor y riffs espumosos de guitarra.