De bajo perfil, el rapero nacido en el Reino Unido mezcla su tiempo en hacer música y también lleva adelante Bank Account, un programa literario y financiero para los que más necesitan que bautizó en nombre de su single.

Mientras el sol y las nubes juegan a las escondidas en una bella mañana de marzo, tres SUV negros arriban a la academia Camp Jewell House, una escuela privada situada en el suburbio de Decatour, Atlanta. Un puñado de oficiales escolares se apuran a recibir al invitado de honor: el rapero 21 Savage, que está por darle a los estudiantes la sorpresa de sus vidas –o al menos la lección más fascinante para ahorrar dinero.

21 Savage, vestido todo de negro, entra a la escuela con su capucha puesta y la cabeza gacha, secundado por su guardaespaldas y miembros de su equipo de management. Es la primera de dos paradas de su campaña 21 Savage Bank Account, el programa literario y financiero que el rapero lanzó en 2018 y bautizó en nombre de su single “Bank Account”. Empezó el programa dándole mil dólares a 21 adolescentes para que arranquen ahorrando dinero. Ahora trabaja junto a las organizaciones sin fines de lucro Juma y Get Schooled.

21 Savage, que vive en Atlanta, está feliz. Sus ojos se iluminan al encontrar a una nena de ocho años que ya tiene su propio negocio vendiendo jabón y otros productos de baño. (“¿Me podés dar productos gratuitos?, le dice a ella, que responde, “Veré que puedo hacer”). Después, sonríe al sacarse una foto abrazado a dos estudiantes, pero no parece del todo cómodo con los ojos de los chicos puestos en él. Se lo ve algo inquieto, sin saber adónde mirar o qué decir. En un momento, el representante Henry “Hank” Johnson, cuyo trabajo ayudó a organizar las visitas, le susurra que diga algo sobre seguir en la escuela y no tener armas. Unos segundos después, 21 Savage dice exactamente eso: “Sigan viniendo a la escuela y aléjense de las malas compañías, y las armas, ¿ok?”.

El rapero nacido en el Reino Unido prefiere no ser el centro de atención, abajo del escenario, al menos. Pero ahí es exactamente donde se encontró el 3 de febrero. Horas antes de arrancar el Super Bowl, agentes de la DEA en Atlanta detuvieron el auto que conducía, lo llevaron a la oficina de inmigración, fue detenido y se iniciaron trámites de deportación por abusar de una visa que había expirado en 2006.

21 Savage ya había tenido roces con la justicia. En 2014 fue arrestado por un cargo de drogas, aunque sus abogados dicen que la imputación fue luego borrada de sus antecedentes.

La noticia sorprendió a sus fans, que desconocían que 21 Savage (cuyo nombre real es She’yaa Bin Abraham-Joseph) nació en el Reino Unido y arribó legalmente al país a los siete años, con un acento británico que desde entonces desapareció. Su mística de gangsta rap parecía tan ajena a los estereotipos ingleses que en las primeras horas muchos fans respondieron con hilarantes memes, sugiriendo que el rapero estuvo viviendo una doble vida, entre el hip hop y la reina Isabel II.

Desde que apareció su mixtape de 2015 The Slaughter Tape, 21 Savage se transformó en una de las promesas del hip hop con sus relatos de pobreza, violencia y el trauma que infligen. Su disco más reciente, I Am > I Was, lideró el Billboard 200 por dos semanas consecutivas, y su catálogo de canciones –incluyendo hits como “A Lot”- sumó 3.300 millones de escuchas en los Estados Unidos, según Nielsen Music.

Aun en sus tracks más confesionales 21 Savage ocultó partes de su historia. En “A Lot”, rapea de manera cándida sobre la muerte de un amigo cercano, que fue asesinado durante un negocio con drogas. Pero en ninguna parte de su catálogo discute su experiencia inmigratoria. “Esa es la parte más profunda” sobre el video de “A Lot”, dice con voz suave 21 Savage.

21 Savage está sentado en una sala de conferencias de Atlanta. El abogado Charles Kuck y otros miembros de su equipo movilizan la campaña #Free21Savage, mientras los fans advierten la gravedad de la situación y cómo se refleja en temas inmigratorios impuestos por la administración Trump. El rapero mismo se refirió a su situación poco antes de su arresto, en enero. Durante una aparición en The Tonight Show Starring Jimmy Fallon tocó una nueva versión de “A Lot” con un verso que critica la política inmigratoria de los Estados Unidos: “Atravesé muchas crisis, pero nunca imaginé que mis hijos quedarían demorados en la frontera”. Muchos, incluyendo a figuras prominentes como la representante Alexandria Ocasio-Cortez, sugirieron que la letra lo convirtió en blanco del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés).

21 Savage ya había tenido roces con la justicia. En 2014 fue arrestado por un cargo de drogas, aunque sus abogados dicen que la imputación fue luego borrada de sus antecedentes. (Aun así, tras su arresto, un representante de ICE citó un cargo por drogas de 2014 en un testamento escrito sobre 21 Savage). Por su parte, el rapero dice que la detención, que duró diez días, fue distinta a cualquier otra cosa que experimentó. “Lo peor fue estar ahí sentado sin saber qué pasaba o qué iba a pasarme”, recuerda. “Cuando antes me detenían, me decían, ‘Estás acusado por esto e irás a la corte en tal fecha’. Pero los temas de migración no son así. Simplemente te retienen”.

Padre de tres hijos, se describe a sí mismo como “una persona de bajo perfil que prefiere estar lejos de los problemas”. Pero 21 Savage tiene ahora el imperativo de reconsiderar cuánto de su vida comparte con otros. Su equipo dice que las visitas a escuelas no son parte de un intento deliberado por mejorar su imagen de cara a las autoridades de migración y potenciales fans; se trata de agrandar sus intereses filantrópicos y llevar a la realidad los temas de consciencia social que exploró en I Am > I Was. Pero existe un claro convencimiento de que las lúgubres y siniestras letras de 21 Savage podrían influir en cómo es tratado por la ley. Los miembros de su equipo y los activistas interesados en su caso se refieren a él como She’yaa y no como 21 Savage, sugiriendo que conviene hacerle saber al mundo que hay un hombre detrás de los hits –algo que el mismo artista dudó hacer en el pasado.

“Él entiende que la gente esté intrigada por su vida y su historia”, dice Kei Henderson, co-mánager de 21 Savage con Justin “Meezy” Williams. “Pero su objetivo es apoyar la música y hacer cosas como esponsorear campos de deportes. Tratamos de mostrar a la gente las cosas de las que es capaz sin dar montones de entrevistas, porque no es su estilo”.

Cuando el hip hop está más que nunca involucrado en el activismo –Cardi B y Rihanna, por dar dos ejemplos, se negaron a participar del Super Bowl 2019 en solidaridad con Colin Kaepernick-, 21 Savage está siendo promovido al rol de portavoz de los inmigrantes. Potencialmente, tiene mucho que ganar al respecto, considerando la ola de apoyo al rapero Meek Mill que siguió a una sentencia de 2017 por violación de su libertad condicional. El hecho inspiró al #FreeMeek hashtag, y animó a peso pesados como Jay-Z a decir que las leyes de libertad provisional tratan de manera injusta a la gente de color en el sistema de justicia criminal.

En tanto, el taciturno 21 Savage no la está pasando muy bien. “Pasé de tener una vida normal a estar bajo vigilancia todos los días del año”, dice. “Esa es la parte difícil”.

Desde su adolescencia, 21 Savage entendió que sus problemas con la visa algún día lo llevarían a la deportación. De hecho, atendió el problema mucho antes de que la ICE lo arrestara. En 2017, su equipo legal llenó una aplicación para que obtuviera su visa -que garantiza una residencia en los Estados Unidos a víctimas del crimen y a sus familias si cooperan con la investigación federal- en relación a un tiroteo en 2013 durante su cumpleaños número 21, cuando recibió seis disparos y un amigo suyo fue asesinado.

El verano pasado expandió su círculo interno. Henderson y la agente del rapero, Cheryl Paglierani, de United Talent Agency, trajeron a la intensa abogada Dina LaPolt al equipo legal. LaPolt es conocida por haber ayudado a las integrantes de Fifth Harmony a tomar el control de sus carreras, tras renegociar su contrato con Epic Records, en 2016, y fue una de las fuerzas cruciales detrás de la firma del Acta de Modernización Musical, el año pasado. En 21 Savage ella encontró un nuevo desafío. “Sus temas de inmigración era muy complicados, y no mucha gente del equipo entendía (cómo arreglar) eso”, dice LaPolt. “Y yo adoro arreglar temas complicados. También me gusta el impacto de los proyectos sociales en los que se involucró, que es otra de mis pasiones”.

“En este país, mucho de lo que se piensa sobre inmigración está vinculado con el tema latino”, dice. “Pero los inmigrantes negros son más proclives a ser detenidos y deportados que cualquier otro grupo inmigrante, por su color de piel. Estamos en un país donde ser negro e indocumentado se convierte en un doble problema”.

Tras el arresto de 21 Savage, LaPolt llamó de urgencia a un grupo de políticos que conoció mediante su trabajo en la AMM, además de sus contactos en la industria. Junto a los representantes Johnson, Zoe Lofgren y Erica Thomas, representante de la cámara demócrata de Georgia, firmaron todos los miembros afroamericanos del Congreso de los Estados Unidos (lo que se conoce como Black Caucus) en apoyo del artista.

Johnson conoció a 21 Savage en 2018, cuando LaPolt invitó al político a la tercera realización del festival anual Back to School, que organiza el rapero en el distrito de Johnson. “21 y yo nos sentamos en su auto y charlamos”, recuerda Johnson. “Tenemos mucho en común, él creció en esa zona y yo trabajé como abogado defensor, representando a gente de ese barrio. Así que estoy bien al tanto de las circunstancias bajo las que creció. Aquí se lo reconoce como un héroe, por haber superado tantas adversidades”.

LaPolt también incorporó a Kuck, abogado de temas migratorios, Danielle Price, una asociada de su firma, LaPolt Law, y la experta en el manejo de crisis Holly Baird, que dice, “pienso que la experiencia de 21 Savage es aleccionadora para la industria musical”. (Varias fuentes dicen que también Irving Azoff está ayudando a asistir al rapero, aunque un representante de Full Stop Management declinó hacer comentarios).

Mientras tanto, Tammy Brook –una publicista que estuvo presente durante la entrevista y trabajó con 21 Savage antes de su arresto- entró en acción durante el domingo de Super Bowl, contactando a líderes de inmigración y organizaciones de justicia social, asegurando un apoyo incluso antes del final del juego. La coalición #Free21Savage, liderada por Patrisse Khan-Cullors, cofundadora de Black Lives Matter, ahora incluye el apoyo de siete organizaciones distintas. En las casi dos semanas que 21 Savage estuvo detenido, la coalición produjo remeras, contactó a otras celebridades y organizó una petición demandando que ICE detenga sus procedimientos de deportación. La movida consiguió casi medio millón de firmas.

Foto: Djeneba Aduayom.

Khan-Cullors espera que el trabajo de la coalición arroje luz sobre la lucha que enfrentan otros inmigrantes de color. “En este país, mucho de lo que se piensa sobre inmigración está vinculado con el tema latino”, dice. “Pero los inmigrantes negros son más proclives a ser detenidos y deportados que cualquier otro grupo inmigrante, por su color de piel. Estamos en un país donde ser negro e indocumentado se convierte en un doble problema”.

Muchos de estos activistas conocieron en persona a 21 Savage durante la sesión de fotos para esta nota. “Hubo risas y lágrimas más parecidas a una conversación familiar que a una reunión entre artistas y activistas”, dice Nana Gyamfi, directora ejecutiva de la Alianza Negra para una Inmigración Justa. Noelle Lindsay-Stewart, mánager de entretenimientos mediáticos en Just Immigration, dice que 21 Savage “aún está procesando cosas, pero está excitado por aprender más sobre cómo podemos ayudarlo”.

Cuando se trata de la carrera artística del rapero, los mánagers Henderson y Williams dicen que la orden de ICE acercó más a 21 Savage a su sello, Epic Records, que lleva un rol de apoyo detrás de escena. “Estuve hablando con (la presidenta de Epic) Sylvia Rhone, y todos en Sony Music fueron muy solidarios”, dice Henderson. En un comunicado, Rhone llama a 21 Savage “uno de los auténticos futuristas del hip hop”, y dice que ella tiene “un gran respeto por él como artista, pero más aún como ser humano y filántropo”.

Dice LaPolt: “Estamos trabajando juntos para asegurarle su ciudadanía y consolidar su trabajo, lo cual es importante para él. Él quiere cambiar la vida de la gente”. 21 Savage llevó adelante un trabajo filantrópico mucho antes de su arresto, aunque dice que en las últimas semanas se reafirmó lo que ve como su propósito fuera del marco musical. Cuatro años atrás, dice, “estaba tratando de arreglármelas solo. Ahora estoy ayudando a otros”.

En este momento, el futuro de 21 Savage es incierto. Su alegato, originalmente arreglado para el 9 de abril, fue pospuesto. Como ya no está detenido, su caso irá a diversos juzgados, pero Kuck dice que esto no va a ocurrir de inmediato: “No tienen suficientes jueces para personas sin detención, así que su caso espera para ser asignado. No puedo asegurarle a nadie, incluso él, una fecha en la que algo así pueda ocurrir”.

Pero su equipo se muestra optimista acerca de asegurarle una residencia permanente. Además de su visa pendiente, 21 Savage cuenta con algunos factores a su favor: ha vivido en los Estados Unidos por más de diez años y sus hijos –dos varones y una nena- son ciudadanos norteamericanos. Su madre y varios hermanos también viven en los Estados Unidos, tanto como residentes o como ciudadanos. “Él tiene varias opciones”, dice Kuck.

Mientras tanto, 21 Savage trata de recuperar cierta normalidad en su vida. Se le permitió viajar dentro de los Estados Unidos y pronto se presentará en los festivales Lollapalooza y Rolling Loud. Paglierani, su agente, dice que su propio tour de verano sigue en pie. Pasa un montón de tiempo con sus hijos. Se niega a hablar de ellos pero Henderson lo llama “un padrazo”, que participa mucho en la crianza. También le gusta jugar con video games –sus favoritos son Call of Duty y el NBA 2K- y encuentra la paz jugando con un simulador de vuelo. “No pensás en nada más”, dice. “Estás en el aire y con el aparatito de control”.

21 Savage acumuló canciones inéditas como para dos álbumes, aunque no está apurado por grabarlas. Sus mánagers piensan que hay más potenciales singles en I Am > I Was. Y el rapero aún evalúa cuánto de su experiencia migratoria puede trasladarse a canción. Por un lado, siente la responsabilidad de utilizar su plataforma en apoyo de personas en una situación similar a la suya. Pero también sugiere que incluir la inmigración en sus letras podría ser lo que atrajo la atención de la ICE en primer lugar. “No es un gran hablador; deja que la música hable por sí misma”, dice Williams. “Como su mánager, me encantaría que hable (en sus letras) sobre su detención. Creo que eventualmente el tema estará presente en su música, porque está convirtiéndose en un gran portavoz”.

Por ahora, 21 Savage le pide a sus fans que hagan lo mismo que él: “Sólo permanezcan conmigo y esperen”.